Tonalá, la lucha por el cerro de la Reina

Impulsos modernizadores y viejas tradiciones, usos públicos y tendencias económicas privatizadoras, reseñadas en un libro que presenta mañana colectivo local.
Manifestación contra proyecto "Yolkan" en el Cerro de la Reina
Manifestación contra proyecto "Yolkan" en el Cerro de la Reina (Patricia Ramírez)

Guadalajara

En Tonalá, las luchas entre la tradición y los impulsos modernizadores es de larga data: en 1905, las "buenas conciencias" del pueblo, influidas por el porfirismo positivista, prohibieron la arraigada "jugada" de los tastoanes y lograron que durante dos décadas el festejo quedara proscrito. Hasta que un tonalteca de apellido Ladino volvió a sacar de la clandestinidad, en 1925, el inveterado festejo de la conquista católica de las tierras infieles, disfrazada eficazmente en la lucha de moros y cristianos.

Salud Ventura Navarro y Ebdeen Yacer Ventura Herrera, autores del libro "Defendamos el cerro de la Reina", que será presentado mañana a las siete de la noche en el Centro Cultural Los Ariles, enclavado en Juárez 309, de Tonalá, destacan que el enfrentamiento por la conservación de esa prominencia orográfica que las consejas señalan como antigua morada de la reina Cihualpilli, aunque data de los últimos tres años, es en realidad una nueva expresión de esa vieja rencilla: de si un pueblo de indios se verá más moderno y desarrollado si se ve menos indio. Evidentemente, los autores y el movimiento que reseñan piensan que no.

El conflicto actual deriva de la decisión, tomada sin consulta pública y bajo criterios discrecionales, del ayuntamiento de Tonalá 2012-2015, de ceder al gobierno del estado 8 hectáreas públicas de ese cerro que domina el paisaje del oriente citadino, para construir un gran proyecto denominado Yolkan. Esto integró una gran resistencia de los usuarios de la zona, que tienen en el predio uno de los pocos espacios de recreación, y la ulterior conformación del Colectivo Defendamos el Cerro de la Reina, que tanto en acciones de resistencia civil como en el ámbito judicial, lograron detener la tentativa. En noviembre de 2015 el proyecto fue cancelado, pero el acta de cabildo que da sustento a la cesión no ha sido derogada, por lo que se mantiene un juicio vigente contra esa decisión administrativa.

"Tonalá actualmente está creciendo su población, actualmente son cerca de medio millón de personas, y esto trae consigo nuevos elementos de infraestructura; en la parte exterior del cerro de la Reina ya hay muchas colonias que amenazan la zona; además de que es un punto cultural esencial, se nos olvida que es zona de recarga de agua, Tonalá está lleno de manantiales cuya importancia no sólo es en términos de la vida cotidiana de la población y la economía, sino ese carácter sagrado que le dan al agua; el día de la Santa Cruz se siguen haciendo ritos en capillas que se constituyeron desde el siglo XIX que ligan la religión con el agua", añaden los autores.

Eso ha sido trascendente hasta la fecha. Los vecinos protegieron el sitio y se han encargado de reforestarlo a lo largo de todo el tiempo de la resistencia. Y si bien quieren alcanzar acuerdos para garantizar que siempre sea un espacio público, no se desistirán del juicio vigente hasta que la polémica acta de cabildo quede sin consistencia legal. El libro, que se venderá a 100 pesos, es un esquema más de financiamiento para lograr mantener los objetivos del movimiento y lograr hacer prevalecer los intereses públicos sobre los privados o de negocio, en una de las demarcaciones más pobres de la metrópoli.

SRN