Renta de locales, un factor del cierre librero: Canaco

Comercios locales han tenido que hacer modificaciones que van desde el cambio de razón social hasta mudarse del local original.
Familias como la Saucedo tienen varias décadas en negocio librero.
Familias como la Saucedo tienen varias décadas en negocio librero. (Jesús Guerrero)

Tampico

Las nuevas tecnologías, la falta de cultura de la lectura y costo de los libros, así como el precio de la renta de los locales han sido los principales elementos para que las librerías poco a poco fueran desapareciendo en la zona, afirmó Carlos Delgado Arguelles. 

El vicepresidente de la Cámara Nacional de Comercio en Tampico, explicó que aún cuando no existen cifras oficiales de la cantidad de librerías que desaparecieron, un factor que pudo influir, así como ha ocurrido con otros establecimientos comerciales de la ciudad, pudo ser el precio de los alquileres de los locales para comercio que son relativamente altos. 

Indicó que la revolución tecnológica y el auge del uso del Internet fue minimizando la asistencia de los estudiantes, principalmente, a las bibliotecas y con ello, bajando el consumo de libros en las tiendas especializadas, pues ahora ya no se tiene que contar con la serie de enciclopedias en la casa para tener información al alcance. “Para el comercio ha sido triste ver como poco a poco las grandes librerías con las que se contaba, hace algunos años, en la ciudad poco a poco fueron bajando sus ventas, donde algunas iniciaron pasando a locales más pequeños hasta que desaparecieron.

Estamos hablando de que en menos de diez años, por lo menos, grandes librerías dejaron de funcionar en Tampico”.Delgado Arguelles afirmó que ahora en la zona conurbada las librerías que se identifican en gran cantidad son dirigidas a la religión cristiana, quienes dijo, han visto en sus creyentes una opción para desarrollar el negocio. 

Sin embargo, también reconoció que con el tiempo además de la diversificación de la lectura de libros por Intenet, las grabaciones de los textos o libros con audio han sido otra opción por la que que la población se ha inclinado. “Pareciera que ahora la gente ya no lee, que han perdido el gusto.

El Internet podría verse como el gran delincuente de la muerte de los libros, pero creo que fuimos las personas quienes por comodidad quizá, preferimos ya no invertir en una biblioteca física y construir una virtual”.

Refirió que como todo negocio, las cargas fiscales, de servicios, y otros, decrementan el desarrollo de los negocios, obligando a los empresarios a cambiar de giro por uno que les afecte menos en sus ganancias o definitivamente a bajar las cortinas de sus establecimientos. 

En este contexto, Delgado Arguelles, aseguró que el libro impreso no desaparecerá, sino que se encuentra en un proceso de especialización, que como en otros oficios que son de registro de autor, buscan a personas con ciertas características o simplemente se adaptan. 

“Desde luego, la posibilidad de que los libros impresos den un giro hacia la especialización no implica que los electrónicos se dedicarán exclusivamente a la divulgación en los temas específicos.

Los empresarios debemos ver a esta nueva industria como una oportunidad de abrir espacios a cubrir las necesidades de la población, posiblemente ahora habremos de digitalizar las bibliotecas y adaptarnos a los gustos de las nuevas generaciones si de verdad queremos mantenernos vigentes”, concluyó.

BAJAR COSTOS PARA SEGUIR

En entrevista para Milenio Tamaulipas, dos de los locales y libreros con larga trayectoria, dieron a conocer su experiencia sobre lo que han tenido que enfrentar ante  la baja venta de libros. 

Estuvieron de acuerdo en decir, que efectivamente una de las causas que la bajas ventas han ocasionado, ha sido la búsqueda de nuevos locales, más económicos, para continuar dentro del mercado de venta de libros.