Ley de salud mental, aún en el ‘tintero’ en Tamaulipas

Más de un tercio de la población padece alguna enfermedad, que va desde el estrés, hasta la esquizofrenia, dice diputado.
Urge aprobar la Ley  de Salud Mental en Tamaulipas.
Urge aprobar la Ley de Salud Mental en Tamaulipas. (Verónica Cruz)

Reynosa

Más de la tercera parte de la población se ve afectada por una enfermedad mental que va desde la depresión o estrés, hasta la esquizofrenia y no hay una legislación al respecto.

Así lo manifestó el diputado local y presidente de la Comisión de Salud en el Congreso de Tamaulipas, Alfonso de León Perales.

Señaló que ya presentó una iniciativa que es la "Ley de Salud Mental para el Estado de Tamaulipas", la cual asegura que todavía "está en el tintero", o "durmiendo el sueño de los justos", y en espera de que se pase al pleno.

"Estamos viendo que arriba de la tercera parte de la población presenta algún problema mental que va desde algo tan sencillo como el estrés, hasta situaciones graves como hasta la misma esquizofrenia o estados maniaco-depresivos en fin, es importante que reconozcamos que existe ese problema y que no tenemos una ley al respecto", comunicó.

De León Perales comentó que aún y cuando la iniciativa fuera desechada, se debe pasar al pleno para poder como creador, dar los argumentos y explicar el porqué se requiere esa normatividad.

"De igual manera hay que recordar que hay países que han tenido experiencias exitosas con esta ley de salud mental, como España y Estados Unidos, y por otro lado estados de la República que ya cuentan con una ley de salud mental y que los ha llevado a que sus habitantes tengan mejor calidad de vida, que no ande tanto indigente deambulando en la intemperie sin que alguien les de atención o les brinde el respeto que deben tener a sus derechos humanos", expresó.

El legislador consideró que esa ley hace falta en Tamaulipas, sobre todo por el riesgo sanitario que pude generarse entre los ciudadanos, "por eso es necesario que le comencemos a dar el camino a esta propuesta", concluyó Alfonso de León.