“No hablé náhuatl porque toda la gente se burlaba”

Padres con diversos orígenes étnicos prefieren que sus hijos aprendan primero español, y posteriormente su dialecto de origen, para evitarles rechazo social.

Monterrey

Para Laura* la opción más a la mano fue callar: "el náhuatl yo muchos años no lo hablé porque si venía al centro me señalaban que yo soy de allá del rancho. Como en unos 10 años yo no hablé náhuatl porque toda la gente se burlaba. De hecho mis hijos hablaron hasta que un día fue un antropólogo y me empezó a animar", relata la integrante de la comunidad náhuatl que habita en el municipio de El Carmen, Nuevo León.

Este y otros casos ocurren en el estado, donde la falta de traductores y la discriminación afecta la vida cotidiana de la población indígena.

Para prevenir rechazos o burlas, los hablantes del náhuatl llegan a ocultar su lengua materna por años y comienzan a aprender el español, e incluso a las nuevas generaciones de indígenas se les reprime conocer su lengua materna durante sus primeros años de vida, pues algunos padres prefieren enseñar el español como primer idioma a sus hijos.

En otros casos, una simple consulta médica puede convertirse en un caso de negligencia cuando el especialista no logra comprender los síntomas que el paciente menciona.

"Tengo una amiga que ella, porque nunca le entendieron, se murió su bebé. Ella fue al (hospital) Metropolitano y trataba de expresar que ya no aguantaba el dolor, y por no hablar español la niña se le murió de nueve meses y en buenas condiciones, un embarazo que estuvo bien cuidado y por falta de que le entendieran el español pues se murió su bebé (...), y aparte de eso a ella le pusieron el dispositivo (intrauterino). La operaron para que ella ya no tuviera familia y cuando su esposo se enteró la abandonó", destaca la mujer.

Entre sus principales oficios se encuentra la albañilería y el empleo doméstico, pues ante la dificultad en la comunicación, tienen pocas oportunidades de un empleo formal, según indica Liberio Porfirio, representante de Unidad Nacional Indígena Revolucionaria (UNIR).

"La dificultad es cuando llegan, los que llegamos jóvenes de las comunidades, en Nuevo León no existen las condiciones para estar aquí así. A ellos sí les llueve mucho la discriminación en las escuelas, en todos lados. Cuando yo llegué, por ejemplo, tenía 14 años, pues para empezar no encuentras trabajo. El único trabajo que tú mismo vez es en la obra, entonces trabajas ahí y hasta que más o menos sientes que estás en condiciones pues buscas manera de cómo insertarte en una escuela para seguir aprendiendo, y ya posteriormente vas buscando cómo disminuir esa problemática.

"La mayoría de nuestra gente no puede estar a cargo de una tienda o un negocio porque la dificultad es precisamente la comunicación, por eso están relegados en las obras, porque en las obras no se requiere mucha comunicación; por eso también están relegadas en empleadas domésticas, porque en esas pues se repiten las cosas. Esa es la explicación por la que todos caen en esas áreas de trabajo", refiere el líder de procedencia náhuatl.

MANTIENEN LENGUA MATERNA

A pesar de las dificultades para continuar hablando su lengua natal, la comunidad indígena descarta la posible muerte de su idioma o el remplazo de la misma, pues aunque a sus hijos aprenden primero el español, años después tienen que darles a conocer su lengua materna para mantener la comunicación con sus abuelos o familiares que viven en las comunidades de origen y no conocen otro idioma.

"Procuramos que nuestros hijos hablen bien español, aunque estamos en nuestra tierra mexica y deberíamos hablar una lengua originaria, hablamos una lengua extranjera; pero como una herramienta para que no tengan esa discriminación. Erróneamente, seguramente nosotros le prohibimos que hablen el idioma náhuatl, caso mío, caso de los náhuatl porque nos duele que les hagan lo mismo que pasamos nosotros.

"En una primera etapa queremos que aprendan español y ya en una segunda etapa que aprendan el idioma original porque existe una relación cuando nosotros volvemos al origen, pues ahí encuentra cierta familiarización y eso lo obliga a aprender", refiere Liberio Porfirio.

En sus palabras, el idioma náhuatl lleva conocimiento o descripciones de cosas, lugares y espacios, por lo que aseguran, "la lengua nunca puede morirse".

"El náhuatl no es una lengua como el español, o sea, se está utilizando el abecedario español para medio enseñar la lengua indígena, pero la lengua original no tenía la escritura como el español, ellos tenían simbolismos. Las palabras indígenas por si solas te dibujan algo, por ejemplo si a mí me dicen 'Popocatépetl', yo sé que está diciendo que es un cerro que está humeando. El problema es que si lo adquieres desde que estás chico, pues no estás en las condiciones, cualquiera lo maltrata, ese es el problema, la discriminación", puntualiza.

*Nombre ficticio.