Un mensaje tapatío por los muertos de Ayotzinapa

Jóvenes elaboran un video donde presentan la crisis de seguridad que se vive en el país. 

Guadalajara

Un colectivo de tapatíos jóvenes ha decidido hacer su aporte al debate sobre la crisis de seguridad e institucional que evidenciaron los crímenes de Ayotzinapa, en Guerrero. Marisa Ibarra, vocera de los ciudadanos que elaboraron un nuevo video que se presenta este día en torno al problema, destacó la importancia de la participación social en los grandes temas en los que está comprometido el desarrollo nacional.

“México es hoy un país asolado por la anarquía, amenazado en los tres niveles de gobierno en mutar en narcoestado –ante la endémica corrupción que históricamente corroe a nuestras instituciones-, y con una deuda enorme en el tema de desarrollo y seguridad de los ciudadanos –el supuesto fundamental de la existencia del Estado, según los clásicos de la ciencia política-. El caso brutal y doloroso de Ayotzinapa es más preocupante como síntoma de la descomposición generalizada, dado que está lejos de ser un hecho aislado y marginal. Pareciera un elemento de regresión, pero debemos reconocer que la época que vivimos está marcada por la devaluación del valor de la vida humana como no se había dado en muchas generaciones en este país", señala el comunicado adjunto al video, que se puede visibilizar en la siguiente dirección electrónica: https://www.youtube.com/watch?v=d224O4hcWRY.

"Nos duele y nos preocupa, y conscientes de la necesidad de sociedad civil fuerte y reclamante de los excesos gubernamentales y de las omisiones y opacidades en sus obligaciones, creemos necesario más que nunca hacer frente a la andanada de violencia, amedrentamiento, robos, corrupción, enriquecimientos ilícitos e inexplicables, todo garantizado bajo la estela sutil de la impunidad exclusiva para políticos, pero con castigos severos para el pueblo activo. Ante esto, estamos enojados, amedrentados, callados, opacados, amordazados, poco informados ¿por qué? Tal vez por debilidad y una evidente y generalizada omisión de valores cívicos", agrega.

Así, "nadie en este país parece querer a su Patria, ningún presidente, gobernador, senador, diputado, pescador, agricultora o ciudadana, parece tener interés más allá del propio y nos ganamos lo propio 'a lo mexicano': es decir, por la vía rápida, la corrupta o como dirían en mi rancho: “a trancazos”, peleando por un individualismo que va en contra de los principios más elementales de la sana convivencia y de un sistema en equilibrio. El presente, es un eco Tapatío que NO se concentra en la renuncia del presidente, pero acepta que posiblemente debería suceder para que entiendan los servidores públicos, que están al servicio del pueblo; es decir, lo hubiéramos solicitado con cualquier presidente anterior o con el ex gobernador de triste memoria, Emilio González, que nos mentó la madre porque se creyó dueño del poder; lo podemos reclamar hoy debido a la incapacidad del gobierno, en sus tres niveles, de esclarecer crímenes de Estado –dado que fueron ordenados por autoridades al menos municipales que forman parte del Estado mexicano-, por ocultar la verdad, por querer vernos la cara con explicaciones que parecen burlescas o absurdas, y sobre todo por la imposibilidad de dar seguridad a los ciudadanos que pagamos impuestos y necesitamos paz para trabajar, pensar, ser felices, producir y sostener este gran país".

"Parece que al gobierno, los poderes fácticos lo han rebasado, le dictan la agenda pública y han infiltrado sus instituciones. Ante todo, esta es una petición de justicia, de democracia real, de seguridad, y si saben escuchar -como lo dice su eslogan de campaña- ¡escuchen ahora! También es un exhorto a los ciudadanos a la acción, a la unidad, a la reivindicación, pedimos lo anterior y en la medida de lo dado también prometemos ser mejores ciudadanos, más activos en la vida política mexicana, más ocupados de proceder y perseverar fuertes valores cívicos, ni pediremos ni ofreceremos, pero tampoco aceptaremos, actos ilícitos que amenacen nuestra frágil convivencia. ¿Qué buscamos? servidores públicos y ciudadanas, mujeres y hombres, que amen a su país y sirvan a su pueblo y sus mejores intereses: no hacer de México un país de empleos mal pagados, ciudadanos ignorantes y leyes que se observan, pero no se cumplen. Somos muchos pero no somos títeres ni moneda de cambio de nadie; somos pueblo y los políticos existen por nuestra graciosa concesión… pedimos respeto", concluye el documento de prensa.