La invasión inmobiliaria reduce las áreas verdes

Para la zona metropolitana de Guadalajara, en los últimos 20 años sólo se ha detonado, sin consolidar, el Parque Central del Cerro del Cuatro, mientras el sector inmobiliario presiona otras ...

Guadalajara

La especulación inmobiliaria ha depredado las principales áreas verdes de Guadalajara: más de 40 por ciento de la superficie original de Los Colomos, unas 25 hectáreas del parque metropolitano de Jocotán y más de 400 ha de lo que pudo ser el parque metropolitano del Cerro del Cuatro han sigo engullidas por procesos económicos de corto plazo con ganancia privada.

Como saldo, la décima ciudad más poblada de América Latina presenta un dramático déficit de espacios comunes que explican, al menos en parte, sus problemas de contaminación, baja calidad de vida y violencia social. Un dato revelador es que desde 1992, cuando comenzó a ejecutarse el proyecto del Parque Metropolitano de Jocotán, en Zapopan, y entró en funcionamiento el parque de la Solidaridad Iberoamericana, en los linderos de Guadalajara y Tonalá, ya no se ha vuelto a detonar un solo proyecto ambicioso de espacios verdes públicos. Mientras la tasa de crecimiento poblacional ha desplomado la relación espacio-habitante.

“La falta de estos espacios tiene mucho que ver la voracidad que se despertó en los desarrolladores inmobiliarios; a comparación con quienes urbanizaban en los años sesenta y setenta del siglo XX, que eran hasta generosos con las avenidas y camellones jardinados y hasta áreas verdes y recreativas, con la Ley de Desarrollo Urbano de 1992 y su Reglamento de Zonificación, encontraron la manera de reducir al máximo las áreas de donación y aumentar la superficie vendible con densidades elevadísimas; a finales de los noventa estalla un boom inmobiliario con Fovi e Infonavit y las reformas en materia agraria, que propiciaron que los ejidatarios vendieran sus parcelas, explican por qué son tan pocas y de tan escasa superficie, pero además, las que existen no se valoran, se permutan, se invaden”, diagnostica Ricardo Alvirde Sucilla, presidente del consejo de la Sociedad Histórica Patrimonial de Guadalajara y gerente de Acrópolis Diseños Urbanos.

El urbanista Jorge Fernandez Acosta, catedrático del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño, secunda: “Enfrentamos en este problema el desinterés y apatía ciudadana por los temas ambientales, la voracidad inmobiliaria, la laxitud en la regulación y el descontrol administrativo; las equivocadas políticas e ineficaces estrategias de manejo del espacio público; la inadecuada gestión intermunicipal; el descuido, el abandono, el desuso, el olvido, el usufructo. Así, la apropiación social está ausente”.

Arturo Curiel Ballesteros, investigador del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias, añade: “Sin lugar a dudas Guadalajara está rezagada en el tema”.

— ¿Cómo ubicaría en este problema el tema de la especulación inmobiliaria?

— Se reconoce como la principal afectación que existe hacia los espacios públicos, llámese parque o área protegida; en términos de política pública no debería haber esa condición, debería estar regulada por el sector público, […] sin embargo, aún hoy no veo en la planeación estatal reciente que se vincule el bienestar a crear grandes áreas verdes.

— ¿El sector público abandonó sus obligaciones?

— Yo creo que sí; se tiene que regresar a la valoración de estos espacios públicos, en varias ciudades de España el gobierno local ha comprado manzanas en donde hay casas para dotar de áreas verdes a colonias que carecen […] uno esperaría que se visualizara la importancia estratégica que tienen en las políticas de desarrollo y de bienestar de la población; por ejemplo, poner un gran drenaje para que no se inunde la ciudad, sirve sólo para eso, pero un parque público nos da dos o tres veces más beneficios que un tubo dentro del suelo, regula avenidas de agua, previene inundaciones y es un gran espacio público con todas sus ventajas. Me parece que en términos económicos y sociales es muy ventajoso invertir en parques...

La ambientalista Libia Servín Torres también hace énfasis en lo que se pierde cuando un área verde es absorbida
por la economía inmobiliaria.

“Nunca podremos comprender a los demás si no contamos con la misma información. Cuando leo, escucho y observo a las personas que buscan eliminar las ya escasas áreas verdes con las que aún contamos […] tengo la sensación de que no conocen las terribles condiciones ambientales que tenemos ahora, no con los pies sobre la tierra”.

Por ejemplo, con el calentamiento global y el cambio climático, “no estoy segura sobre si las personas lo relacionan con el hecho de que cada vez tenemos menos árboles, más automóviles; que esto genera efecto desierto con climas muy fríos de noche y muy calientes de día, temporales con lluvias torrenciales o terribles sequías; que dificulta la producción de comida; que sin vegetación, el dióxido de carbono en el ambiente cada vez es más alto y que también se acidifica el agua —el agua ácida no produce vida, igual que el vinagre—. Si no hay árboles hay más calor, más aires acondicionados y por tanto más contaminación. ¿Por qué creen que se proponen las azoteas verdes?”.

Pero, cuando el dinero y la ganancia de corto plazo rigen, todos esos datos se olvidan o se pierden. 20 años de historia de Guadalajara no dejan lugar a dudas.

RECUENTO DE OMISIONES

La zona metropolitana de Guadalajara rebasa 65 mil hectáreas (ha) de superficie, pero apenas tiene 1.5 por ciento de espacios verdes comunes.

El problema más acusado data de comienzos de los años noventa, cuando comenzó la  consolidación de los parques Metropolitano en Jocotán y de la Solidaridad Iberoamericana, pues desde entonces, solamente se abrió un gran parque, con muchos problemas: el central del Cerro del Cuatro, cuya vida es constantemente amenazada por “proyectos de desarrollo” de la comuna, que ponen en riesgo sus 55 ha, de casi 500 ha con que fue concebido en los años del gobernador Alberto Orozco Romero (versión que en esa misma época dio a
conocer el hoy finado urbanista Jorge Camberos Garibi).

Y si allí se pudieron salvar 55 ha, en El Bajío de La Primavera hay serias posibilidades de que no se logre rescatar una sola del parque periférico que el mismo urbanista propusiera.

Estudios del Departamento Forestal de la UdeG recomiendan para la ciudad “que todos los residentes vivan cerca de un espacio abierto con área verde a una distancia de no más de 15 minutos a pie”. Lo cual se cumple solamente en el área de la Minerva, de Guadalajara, y los fraccionamientos pudientes del centro y sur de Zapopan.

:CLAVES

LAS ÁREAS VERDES DE LA CIUDAD

Parque Agua Azul. Calzada Independencia Sur #973, municipio de Guadalajara; 16.80 ha, zona Centro.

Parque Alcalde. Avenida de los Maestros, entre Santa Mónica y Mariano Bárcena, municipio de Guadalajara; 8.44 ha, zona Centro.

Parque Ávila Camacho. Avenida Ávila Camacho, entre avenidas Patria y La Presa, municipio de Guadalajara. 9.63 ha, sector Hidalgo.

Bosque El Centinela, Avenida de las Cañadas kilómetro 3.5, bosques de San Isidro, municipio de Zapopan, 118 ha.

Cerro de la Reina, avenida Cihualpilli, al norte del centro de Tonalá. 45.00 ha, municipio de Tonalá.

Bosque Los Colomos. Avenida Patria, entre Alberta, El Chaco y Nueva Escocia, colonia Providencia. Municipio de Guadalajara, 70.00 ha.

Los Colomos Zapopan. Avenida Patria entre Acueducto y Eva Briseño. 24 ha. Municipio de Zapopan.

Parque Jesús González Gallo. Avenidas González Gallo y Dr. Roberto Michel, esquina con Río Loza y Salvador López Chávez. Municipio de Guadalajara. 17.38 ha.

Parque Natural Huentitán, norte del municipio de Guadalajara frente a la barranca homónima. 90.00 ha.

Parque Liberación o Deán. Calzada Lázaro Cárdenas y zona del ferrocarril, 18.75 ha, municipio de Guadalajara.

Parque Metropolitano. Calle Piotr Chaikovski, entre Beethoven, Bach y Santa María del Pueblito. 119.00 ha. Zapopan.

Parque Mirador Independencia, extremo norte de la calzada Independencia, municipio de Guadalajara, 7.48 ha.

Parque Montenegro. Carretera a Chapala Km 11 esquina Emiliano Zapata, municipio de El Salto, 48.00 ha.

Parque Morelos. Calzada Independencia Norte esquina Juan Manuel, zona centro, municipio de Guadalajara, 5.12 ha.

Parque Oblatos. Anillo Periférico oriente, municipio de Guadalajara 119.00 ha.

Parque San Rafael. Calles Medrano, Cenobio Paniagua, Manuel M. Ponce y Mariano Azuela. Circunvalación San Andrés, municipio de Guadalajara, 6.00 ha.

Parque de la Solidaridad Iberoamericana. Avenidas Malecón, Patria Oriente y Gigantes, colonias Benito Juárez y Tetlán, municipios de Guadalajara y Tonalá, 112.00 ha.

Parque Central Cerro del Cuatro. Parte alta de esa montaña, al sur de la zona metropolitana. 55 ha.

Superficie de otras 833 áreas verdes o espacios abiertos registrados en la ciudad: 118.2 ha.

Superficie total registrada: 1,008.6 ha.

Fuente: Margarita Anaya Corona, investigadora de la UdeG; ayuntamientos de Zapopan y Tlaquepaque