“Aquí hasta los perros saben cómo saltar entre charcos”

Señalan vecinos de la colonia Adriana González de Hernández al quedar incomunicados tras fuertes lluvias.
Familias del Chipús se quejan de los encharcamientos en su colonia.
(Jazmín Hernández)

Ciudad Madero

Los vecinos del populoso Chipus, de Ciudad Madero, se quedaron incomunicados a causa del deterioro del acceso o calle principal a causa de las lluvias, lo cual ocasiona que más de mil familias tengan que hacer peripecias con el fi n de llegar a la escuela, trabajo o cualquier actividad.

La temporada de lluvia en la colonia Adriana González de Hernández, en honor a la esposa del ex gobernador tamaulipeco Eugenio Hernández Flores, es sinónimo de lodo, inundaciones y anegación para uno de los sectores más alejados de la zona urbana de Madero.

Marta Laura Puga Sánchez, integrante del Consejo Vecinal del Chipus, remarcó que el sector está distribuido "en kilómetro y son más de mil familias las incomunicadas porque este es su acceso, aquí tenemos el kínder, la primaria y la secundaria".

Con un rostro en el que refleja molestia, la señora Martha decidió recorrer un par de cuadras de la colonia y fue suficiente para atestiguar la problemática diaria a causa de las lluvias, que generan estancamiento de agua, generación de malos olores por aguas negras. Total hacinamiento.

A causa de los grandes charcos de aguas grises, verdes y descompuestas, los vecinos han tenido que utilizar métodos ingeniosos para salir de sus casas y eso se traduce en la colocación de grandes piezas de concreto, en los que se tienen que brincar.

"Aquí hasta los perros saben cómo saltar entre las piedras ante tantos charcos", remarcó una de las quejosas, mientras uno de los estudiantes de prepa que viven en el lugar tratan de mantener el equilibrio con el encargo de mamá en ambas manos, ese mandado de la tienda cercana.

En las primeras tres cuadras de la colonia, en la que habitan 20 familias por cada una, se logran ver rastros de inundación al interior de las viviendas, en el patio y la gente renuente a salirse porque aseguran que no van abandonar sus pertenencias.

"Estuvo aquí la Marina (Secretaría de Marina Armada de México) y Protección Civil, nos dijeron que nos fuéramos, pero nosotros no quisimos... ¿cómo nos vamos a ir? Nos van a robar las cosas", enfatizó la integrante del Comité Vecinal.

Son pasadas las 2 de la tarde y el sol cae con fuerza en el sur de Tamaulipas, pero el problema no son los rayos solares, sino el fuerte olor que desprenden los charcos revueltos con agua estancada y los brotes de aguas negras, se vuelve incómodo respirar.

Martina Cervantes Silva, habitante del sector, denunció que las alcantarillas que se ubican en el acceso principal de la colonia brotan aguas negras y la Comapa no las ha querido reparar.

"Dicen que no la han querido destapar, porque ya fue la Comapa y los trabajadores no la quisieron reparar porque dijeron que tenía mucha tierra, y se fueron", explicó una de las mujeres inconformes por la situación en la que viven.

Los colonos son conscientes de que el gobierno municipal no puede hacer una obra hidráulica en el acceso a la colona, debido a que es un derecho de vía de Petróleos Mexicanos (Pemex); sin embargo, sí piden la intervención para remozar dicha calle.