México, en primer lugar en insuficiencia renal crónica

La diabetes mellitus es la principal causa; siete de cada diez pacientes no mantienen el control de glucosa, lo que propicia daño progresivo e irreversible en los riñones.
Uno de los más altos costos de la diabetes mellitus es el daño que ocasiona al riñón
Uno de los más altos costos de la diabetes mellitus es el daño que ocasiona al riñón (Especial)

Guadalajara

Uno de los más altos costos de la diabetes mellitus es el daño que ocasiona al riñón. Basta referir que el disparo de nuevos casos de enfermedad renal crónica (insuficiencia o daño) en los últimos años es producto de la complicación ocasionada tras mucho tiempo de vivir con altos niveles de glucosa. Y la mayoría de pacientes, siete de cada diez, no mantienen el control del azúcar en sangre.

"En México tenemos el no honroso primer lugar en insuficiencia renal crónica ya que en la actualidad tenemos mil 500 pacientes por millón de habitantes, que es una cifra mucho mayor que en cualquier país, incluso en naciones que tienen la problemática como Estados Unidos, España, Corea, Hong Kong... y en cuestión de quienes ya requieren de una terapia de reemplazo andamos entre 400 y 500 personas por millón", comentó Héctor Enrique García Bejarano, jefe del Servicio de Nefrología del Hospital General de Occidente (HGO).

"Más o menos el 40 por ciento de los pacientes con diabetes van a llegar a tener enfermedad renal crónica, y de éstos la mitad van a requerir una terapia de reemplazo... La diabetes es el principal factor de daño renal", sostuvo en entrevista con MILENIO RADIO.

¿Por qué la mayor incidencia en mexicanos? El especialista explicó que parte de la problemática es que el daño renal es una enfermedad "silenciosa", pues no refiere síntomas de manera temprana, sino hasta cuando ha entrado en una fase avanzada. Ahí es cuando se advierte disminución del volumen urinario, ganas de orinar frecuentemente durante la noche, cambios en el color de la orina, cansancio o fatiga, palidez por anemia, mucho sueño al realizar las actividades cotidianas y hay quien hasta se puede quedar dormido.

Una cultura del autocuidado podría servir para detectar el daño renal mucho antes de que se presenten estos síntomas. "Lo ideal sería checarnos anualmente, cuando menos con un examen general de orina, y una determinación de una toxina que hay en sangre, que se llama creatinina, para poder estimar la funcionalidad de estos órganos", apuntó el médico.

Si ya se vive con diagnóstico de diabetes aún es posible retardar o frenar el daño en los riñones. De hecho, advirtió, 50 por ciento de los pacientes diabéticos con insuficiencia renal no llegan a requerir una terapia de reemplazo, como lo son la diálisis peritoneal, la hemodiálisis y el trasplante de órgano.

El nefrólogo recomienda que el paciente debe aprender a controlar el nivel de su azúcar; lo mismo que a controlar su presión arterial. Y es que la hipertensión se presenta frecuentemente asociada a la diabetes. Es importante prevenir infecciones recurrentes de vías urinarias, evitar por completo el consumo de tabaco y reducir el consumo de sustancias tóxicas como el alcohol o los fármacos para evitar la progresión del daño, dijo.

Es aquí donde entra en juego la concientización de la persona sobre su propia enfermedad. El doctor Héctor García señaló como piedra angular acudir periódicamente al centro de salud o unidad médica donde debe ser valorado, orientado y controlado. Mejorar su estilo de vida, en cuanto a hábitos de alimentación y mantenerse activo, así como el apego a su tratamiento médico vienen en cascada.

El HGO cuenta desde 2009 con una Clínica de Insuficiencia Renal Crónica que ha impulsado la capacitación de médicos generales en centros de salud para que detecten en etapa temprana esta enfermedad y puedan guiar a su paciente a controlarla sin requerir de un hospital.

El reemplazo

Jalisco tiene hoy día el primer lugar nacional y de América Latina en trasplante renal, lo que ha representado una gran esperanza para cientos de pacientes, indicó el jefe del Servicio de Nefrología del Hospital General de Occidente. "En el estado se realizan un promedio de sesenta trasplantes por millón de habitantes, una cifra mucho más alta que el promedio de Estados Unidos, que es de 47 trasplantes renales por millón de habitantes y de España, que también hace 47. Sin embargo, cuando nos vamos al promedio nacional en México bajamos sustancialmente a tan solo 4 trasplantes de riñón por millón de habitantes; realmente muy debajo de la tasa que quisiéramos tener".

Esto con la finalidad de dar respuesta a las personas que ya padecen insuficiencia renal crónica y están en terapias de reemplazo renal o ya en la espera de un órgano, que dada la demanda puede tardar años en poder acceder a un trasplante si no se tiene un donador compatible, por lo cual nefrólogo subraya la importancia de la prevención, para toda persona, y más aún para el paciente con diabetes.


Claves

Falla renal crónica

• Es la pérdida progresiva e irreversible de las funciones de los riñones, que sirven de ‘filtro’ de los desechos y el exceso de agua de la sangre, así producen la orina

• La diabetes y la hipertensión arterial son las causas más comunes de esta enfermedad

• También se conoce como insuficiencia renal crónica, falla renal crónica, falla o daño del riñón de tipo crónico

• El daño renal aumenta al paso de los años. En etapas tempranas no se presentan síntomas

Síntomas

Al llegar a fase avanzada se manifiesta con:

• Disminución del volumen urinario

• Ganas de orinar frecuentemente durante la noche

• Cambios en el color de la orina

• Cansancio o fatiga

• Palidez

• Anemia

• Mucho sueño al realizar las actividades cotidianas

TRATAMIENTO

Etapas tempranas y media

• Control de la presión arterial

• Control de la diabetes u enfermedad original

• Dieta

• Fármacos

Etapas avanzadas

• Diálisis peritoneal: Se recurre a una membrana natural el peritoneo como filtro. El fluido de diálisis se introduce en la cavidad peritoneal a través de un pequeño tubo flexible que previamente se implantó en el abdomen de forma permanente. El procedimiento se aplica diario en el hogar del paciente

• Hemodiálisis: Una máquina hace las veces de riñón artificial y filtra sangre. Se realiza en un centro de diálisis 3 veces a la semana y dura de 3 a 5 horas cada sesión

• Trasplante renal: Al sustituir el riñón por uno sano se restituye la función renal

Fuente: Héctor Enrique García Bejarano, jefe del Servicio de Nefrología del Hospital General de  Occidente