Ante inseguridad, sacerdotes también toman precauciones

Curas de Matamoros, Reynosa, San Fernando y Valle Hermoso han considerado medidas como portar sus credenciales que los avalan como ministros de Dios.

Matamoros

A pesar de descartar que los sacerdotes de la Diócesis de Matamoros, lleguen a oficiar misa portando chalecos antibalas, el obispo de esta zona, Ruy Rendón, aseguró que continúan los asaltos, "levantamientos" y actos de violencia en diversas ciudades de Tamaulipas, siendo San Fernando la zona con mayor conflicto.

Estos actos delictivos han ocasionado que los curas de las diversas ciudades como Matamoros, Reynosa, San Fernando, Valle Hermoso entre otros, continúen considerando diversas medidas de seguridad personal, como portar su vestimenta de sacerdocio y sus credenciales que los avalen como ministros de Dios.

"Sabemos que de cierta manera que la gente que anda en esas actividades de cierta manera respeta a los sacerdotes, pero en ocasiones pueden andar drogados y una persona en ese estado no reconoce a nadie, por lo que la prudencia es lo que se les pide a los sacerdotes".

Calificó de héroes anónimos a los sacerdotes, "siempre he dicho que los religiosos son esos héroes anónimos que están al pie del cañón sirviendo y a veces las demás personas huyen y dejan abandonado su territorio y el sacerdote permanece ahí".

Además que los horarios de misa, siguen siendo más temprano de lo habitual, evitando las misas de gallo y aquellas después de las 10 de la noche.

Descartó que hasta este momento, se llegue a presentar una situación similar como la del párroco de la ciudad de Apatzingán, en el estado de Michoacán, el cual oficiaba misas portando arriba de su sotana un chaleco antibalas.