CRÓNICA | POR JESÚS GUERRERO

Entre heces y orina, todos lo ignoran y repudian

Ya había sido detectado en la plaza Galeana, con su pierna con gangrena, fue botado en el auditorio como trapo.

Ahí estaba el indigente, frente a los demás, tirado en el suelo.
Ahí estaba el indigente, frente a los demás, tirado en el suelo. (Jesús Guerrero)

Ciudad Madero

Son las 6:30 de la mañana cuando el diablo de la indiferencia se reveló en Ciudad Madero; Gonzalo de la Cruz, yacía, literalmente, tirado a un costado de la cancha de básquetbol en el interior del Auditorio Municipal "Américo Villarreal Guerra" en medio de sus heces y orina.

Entumecido y tiritando de frío apenas se abrigaba con una manta, emitía sonidos guturales que clamaban apoyo. Pero nadie lo escuchaba o lo quería escuchar.

De la Cruz, a decir de la persona que hace el aseo, había rodado desde lo alto de los escalones de las gradas, desde donde se hallaba su colchoneta de dormir y de donde, se esperaba no se moviera; sin embargo, el discapacitado rodó, quizá desde la noche anterior o un día antes.

A esa hora un grupo de personas –en su mayoría de la tercera edad- se congregaba a la entrada del auditorio en busca de su pase a consulta con médicos llegados de Montemorelos, Nuevo León, todo dentro de una campaña oftalmológica municipal.

A unos cuantos pasos de aquellos adultos mayores en espera que apenas podían con su alma, callados, algunos con molestia y otros con horror, observaban la vergonzosa escena.

El discapacitado e indigente se arremolinaba, luchaba en busca de incorporarse torpemente del suelo. Esfuerzo imposible por la condición delicada de este hombre, a quien nadie ayudó.

En medio de aquella extensa techumbre de lámina, piso y gradas de concreto, Gonzalo de la Cruz, indigente enfermo de más de 60 años, de mirada borrosa, no distinguía más que siluetas que pasaban y pasaban de un lado a otro.

Semidesnudo, recostado, estiraba torpemente un brazo, sosteniendo prácticamente en el aire su embotada cabeza, mientras el apurado personal del DIF municipal armaba mesas, disponía sillas, que paradójicamente daban la espalda a Gonzalo.

Pero esta historia tiene su antecedente: el pasado 21 de diciembre cuando De la Cruz fue localizado en la plaza principal de colonia Galeana de este municipio petrolero, con un grave daño en su pierna izquierda corroída por la gangrena, y un brazo inmóvil por alguna lesión.

El hecho fue denunciado por residentes de este mismo sector, que señalaban entonces que este individuo fue abandonado por su propia familia. Por ello pidieron desde hacía unos diez días el apoyo de Protección Civil local, para trasladarlo al albergue invernal, sin resultados.

Ya entonces la subdirectora de esta dependencia Luisa Mendoza, aseguraba que se intentó llevarlo a un sitio seguro, pero que "el indigente no había cooperado".

En aquella ocasión y ante la presión de los medios de comunicación, fue que lo trasladaron al auditorio Américo Villarreal bajo la atención del sistema DIF Madero, por gestiones del regidor Francisco Castañeda.

Este día, una vez más llegaron dos elementos de Protección Civil equipados con guantes quirúrgicos para una operación precisa. Con el apoyo del administrador César Luna envolvieron al indigente, para trasladar el bulto al fondo, rumbo a los vestidores donde ya no se viera. Luna se concreto a decir: "Es que da una mala imagen".