“Independientes” denuncian reformas estructurales

Se especula con el patrimonio de pensiones, dice Peña Cortés.

Guadalajara

Los trabajadores de los sindicatos “independientes” conmemoraron ayer un aniversario más de la gesta de los Mártires de Chicago, con fuertes consignas contra las reformas “neoliberales” que han dejado postrado el poder adquisitivo de los salarios y han generado pérdida en las conquistas laborales de los trabajadores; “no son las reformas que necesitamos”, advirtió el líder de la Federación General de Trabajadores al Servicio del Estado y sus Municipios, Cuauhtémoc Peña Cortés.

Con una marcha y un mitin, los liderazgos de entidades como el SIAPA, la Universidad de Guadalajara y los bomberos plantearon una crítica a un esquema de represión a los derechos sindicales, y reclamaron una vez más la docilidad de los dirigentes “tradicionales”, que se enriquecen mientras sus agremiados son cada día más pobres.

El dirigente recordó que justamente esa generación de reformas han puesto en la precariedad al patrimonio de los trabajadores, como sucede con la reforma a Pensiones, que dio carta abierta a las autoridades para utilizar los fondos de los trabajadores con afanes de especulación, “lo que se hizo en Chalacatepec y en Villa Panamericana es generar un problema de riesgo, al pagar con fondos del Instituto de Pensiones negocios privados; es un fraude con los recursos de los trabajadores, y lucharemos porque se revierta y se castigue a los responsables”, indicó.

Señaló que ese problema fue generado tanto por la Administración de Emilio González Márquez como la actual, de Aristóteles Sandoval, donde se mantuvieron los cambios legales e incluso se respaldaron los negocios privados a costa del fondo.

“Quién en su sano juicio puede sustentar que las reformas estructurales son en nuestro beneficio, quién que no sea un perverso, los que no tienen dignidad, puede decir que estas reformas nos pueden beneficiar”, remató el líder de la federación.

En el acto, también habló Martín Vargas Magaña, dirigente del Sindicato de Trabajadores Académicos de la UdeG, quien pese a destacar el buen contrato colectivo de los profesores de la casa de estudios, reconoció también el deterioro del poder adquisitivo ante los problemas económicos de la institución.

“Los académicos tenemos un buen contrato colectivo, es un contrato que nos da estabilidad laboral, que nos protege, que nos da prestaciones, pero me parece que este año el aumento del salario mínimo fue lamentable para los académicos, apenas de 3.4 por ciento, que ni siquiera alcanza a la inflación, que ni siquiera llega a complementar eso que uno busca, y es en detrimento, porque estás perdiendo dinero, pero este sindicato es responsable, es un sindicato que siempre está buscando mejoras, pero no es con base en programas de estímulo o en programas especiales, me parece que el punto debe ser cómo resolver el salario para obtener más; para los maestros que tenemos asignatura, el salario por la asignatura es muy bajo, en promedio no alcanza con lo que se gana, tenemos que buscar aumentar las plazas de tiempo completo, convocar para que los horarios de las asignaturas sean mejores”, dijo.  La UdeG tiene 14,500 trabajadores sindicalizados, y siete mil administrativos.