Campesinos inconformes con resultados del gobierno

El dirigente de campesinos de Chihuahua, Ignacio Rodríguez reclamó que tras las labores de las dependencias estatales y federales, existan problemas de comercialización y legislación.
Señalaron los contratiempos que les han generado las reformas del último año.
Señalaron los contratiempos que les han generado las reformas del último año. (Ángel Reyna)

Torreón, Coahuila

“Aquí se inicia una rebelión de los productores, de aquí nos vamos a la ciudad de México donde se van a concentrar más de 150 mil productores del maíz, el frijol, que tienen problemas con la energía eléctrica, que quieren que terminen los gasolinazos” dijeron los dirigentes campesinos reunidos en Torreón este sábado para celebrar un Congreso Regional de Productores del Campo.

Ignacio Rodríguez, de El Barzón en Chihuahua, señaló que el gobierno federal ha limitado la labor de este sector a ciertas dependencias, cuando existen problemas de comercialización y legislación, donde el Congreso debe participar.

Criticó que a los foros sólo acuden funcionarios de la Sagarpa, así como algunos diputados y senadores, pero sin ser productivos, “sólo están en la inauguración y el cierre. El campo no es sólo Sagarpa, somos muchas más personas e instituciones”.

También se discutió del alto precio de la energía eléctrica en el campo, donde existen adeudos muy elevados con la CFE

El encuentro fue entre 20 instituciones que conforman el Congreso Agrario Permanente, pertenecientes de Sinaloa, Chihuahua, Coahuila y Durango, quienes señalaron que las  propuestas de leyes secundarias a la reforma energética son un modelo caduco, fracasado y que sólo ha causado miseria.

“Necesitamos una gran movilización nacional, con las ideas que traemos en mente, no es lo importante exponerlo así, lo importante es organizar, tengamos la fortaleza para que la reforma sea lo que los productores están esperando” incitó.

Rodríguez aseguró que los problemas reales de los campesinos interesan sólo a este gremio y que su objetivo no se trata de llevar buenas relaciones con la gente del poder, pues no pueden seguir soportando a quienes no responden a sus intereses.

Los demás dirigentes coincidieron en señalar a los acaparadores de cosechas de frijol y maíz y a las compañías que comercializan a muy alto costo estos productos o que compran a los campesinos a precios muy bajos.