Diputados exigen al Estado bajar índices de impunidad

Es necesario atender el estudio dado a conocer por el Instituto de Economía y Paz, señalaron los legisladores panistas Luis Ángel Benavides y Francisco Treviño.
El presidente de la Comisión de Medio Ambiente en el Congreso del Estado, Francisco Treviño.
Francisco Treviño, diputado local del PAN. (Reynaldo Ochoa)

Monterrey

Los diputados del PAN Luis Ángel Benavides y Francisco Treviño exigieron al Gobierno Estatal enfocar de manera inmediata la atención en el tema de la impunidad en el sistema de Justicia.

Tras darse a conocer que de acuerdo con el Instituto de Economía y Paz, Nuevo León es el estado en el que más delitos quedan impunes, 93 por ciento de los casos, los legisladores exigieron al aparato estatal tomar en cuenta estos resultados e implementar programas eficientes para revertir estos vergonzosos resultados.

“La impunidad representa un problema de suma importancia, toda vez que al advertirse dicha impunidad, los criminales entienden que verdaderamente no existen consecuencias para sus actos, de forma que se pierde el mayor obstáculo que existe para los delincuentes, que consiste en el elemento intangible que representan la justicia y el orden.

“Mientras las normas carezcan de observancia, la labor legislativa resulta fútil, es imprescindible para el funcionamiento de una sociedad que las normas que establezcan se respeten y las penas impuestas se ejecuten, así la impunidad deja a la ciudadanía en un estado de indefensión”, explicaron.

El documento de exhorto fue entregado a la Oficialía de Partes en el Congreso del estado y, entre otras cosas, señalaba que la información que promueve el Gobierno sobre la baja en índices delictivos, resulta engañosa.

Esto porque las declaraciones del vocero de Seguridad del Estado, Jorge Domene Zambrano, hablan de índices tendientes a la baja, sin embargo es fácil establecer una relación entre la impunidad y la falta de denuncias, es decir, mientras se advierta impunidad para los delincuentes es más probable que los ciudadanos se abstengan de hacer las respectivas denuncias.

“Insistieron que la denuncia como una práctica sin frutos que resulta sólo en información estadística, por lo tanto no debe entenderse esta tendencia a la baja como un indicador de paz y seguridad, sino como un signo de resignación por parte de los ciudadanos respecto de los esfuerzos del Estado orientados a la persecución del delito, la investigación de la denuncia y el procesamiento de delincuentes.

“Al mismo tiempo encontramos sobrepoblación en los centros de readaptación social del estado, esto quiere decir que mientras la mayoría de los crímenes quedan impunes, nuestros centros de readaptación están al límite de sus capacidades, por lo tanto se puede inferir que los centros de readaptación social no abastecen satisfactoriamente las necesidades del estado”, puntualizaron.