Impuestos verdes deben financiar el cambio económico

Críticos sociales señalan la necesidad de que la entidad despegue a un modelo productivo ajustado al desafío del cambio climático, con metas ambiciosas en menos deforestación y emisiones.
Esta mañana varios puntos de la zona metropolitana amanecieron con una nata de contaminación
Sergio Graf Montero señaló la necesidad de que se renueve la red de monitoreo atmosférico. (Nacho Reyes)

Guadalajara

Que las recaudaciones por los diversos impuestos y contribuciones ambientales vayan íntegras al Fondo Verde, que se hagan esfuerzos serios en todas las secretarías de Jalisco para que el tema del cambio climático derive en la generación de una economía baja en emisiones y de impacto moderado en el ambiente, que se garantice la capacidad de respuesta de las sociedades urbanas y rurales ante los eventos extremos y que la apuesta por una movilidad sostenible sea desatorada de los intereses particulares, fueron las principales aportaciones de tres críticos de la sociedad al tema de Medio Ambiente y Movilidad en la glosa ciudadana del III informe de Aristóteles Sandoval Díaz.

“Contar con la ley, con el programa estatal y con los programas municipales de acción frente al cambio climático no es sencillo, que bueno que se logró, pero es lo más fácil […] lo difícil es lo que viene: cómo hacer que funcionen todas las agendas de las secretarías y sean dotadas de las capacidades necesarias para converger en el gran objetivo de transformar la economía y alcanzar más equidad en la distribución de los recursos entre las diferentes comunidades del estado, considerando las metas ambiciosas que se han establecido ante instancias internacionales para reducir en 80 por ciento la deforestación al año 2020 y 50 por ciento las emisiones de gases de efecto invernadero al 2030, las bases y el trabajo debe ser esencial en los siguientes tres años”, señaló el consultor ambiental, ex director de la reserva de la biosfera Sierra de Manantlán y ex titular de Producción y productividad de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), Sergio Graf Montero.

En particular, señaló la necesidad de que se reporten en el informe los datos de cómo las empresas están contribuyendo a los objetivos en el tema; también refirió que la verificación vehicular tendrá sentido solo si primero se resuelve el problema de un millón de autos que son altos contaminadores por carecer de convertidores catalíticos, y señaló la necesidad de que se renueve la red de monitoreo atmosférico y se le dé un nuevo sentido para que permita prevenir los riesgos a la salud. Dijo que las recaudaciones de verificación deben pasar íntegras al gasto ambiental, que permanece rezagado con los montos más modestos asignados por la administración pública.

La titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet), Magdalena Ruiz Mejía, se comprometió a que los años faltantes profundizarán en el ejercicio de gobierno las bases de sostenibilidad establecidas desde el Plan Estatal de Desarrollo: las contribuciones ambientales serán sólo para el sector, se fortalecerán las áreas protegidas, los esquemas de asociaciones intermunicipales y programas como el cambio a catalizadores para autos obsoletos y de transporte escolar, que es responsable de 17 por ciento de los viajes diarios en la ciudad.

De la movilidad habló el académico del MIT de Massachusetts, Onésimo Flores Dewey, quien lamentó que mientras en 2006, más de 50 por ciento de los viajes de transporte diario eran por sistemas masivos, y hoy apenas se tiene 38 por ciento. Dijo que es necesario consolidar alternativas de transporte y que el tema va aparejado a contener la dispersión urbana galopante. “En esos diez años, Guadalajara ha perdido 9 por ciento de la población y Tlajomulco ha crecido 240 por ciento”.

También señaló la pertinencia de una tenencia ambiental o algunas tarifas que encarezcan el transporte privado, a lo que la titular de la Semadet respondió que se implementarán con apoyo de instancias internacionales. El punto esencial, destacó el consultor de ONU Hábitat, Érik Vittrup, es construir ciudades más prósperas y menos contaminadas con una densificación que tenga como eje las grandes rutas del transporte masivo.