2 mil negocios cerrarán en los próximos meses

En Tampico, Madero y Altamira hay más de 20 mil MiPyMEs que deberán integrarse al nuevo Régimen de Incorporación Fiscal, antes del 31 de marzo.
Las ventas han bajado 40 por ciento, por el aumento del 8 por ciento a productos chatarra.
Las ventas han bajado 40 por ciento, por el aumento del 8 por ciento a productos chatarra. (Especial)

Tampico

Al día, un promedio de dos a tres pequeños comerciantes piden apoyo a la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño en Tampico para darse de baja del Servicio de Administración Tributaria, pues piensan cerrar sus negocios a causa de la entrada en vigor de la reforma fiscal, aseguró el gerente del organismo empresarial, Fidel Carballo Martínez.

El principal problema, afirmó Carballo Martínez, es el incremento a los impuestos en la comida chatarra y los refrescos con lo que las ventas a misceláneas específicamente les ha disminuido hasta en un 40 por ciento.

En la zona conurbada del sur de Tamaulipas, Tampico, Madero y Altamira, existen un poco más de 20 mil pequeños comerciantes que tienen que integrarse al nuevo Régimen de Incorporación Fiscal (RIF) que entró en vigor con la reforma fiscal este año.

Sin embargo, la Canacope estimó que por tal situación hasta un 10 por ciento de los negocios cierren en los próximos meses.

“Los nuevos impuestos han impactado considerablemente a este sector, y tan sólo con el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) de 8 por ciento a los alimentos con alto contenido calórico como lo es la comida chatarra, las ventas han disminuido 40 por ciento. Ahora las tienditas de la esquina son las que más nos preocupan porque muchas son trabajadas por personas grandes, como una forma de mantenerse activas y, con los cambios fiscales que implican invertir en tecnología, no creo que se mantengan”, afirmó Carballo Martínez.

Dijo que algunos de los socios de la cámara a diario se acercan solicitando asesoría, y cuando conocen el proceso consideran que no tendrán oportunidad para modernizarse, pues además de que no se creen capaces de manipular una computadora, señalan la falta del recursos para adquirir todo lo necesario para cumplir con lo que estipula Hacienda.

“Es difícil que las misceláneas o tienditas de la esquina como comúnmente las conocemos, con sus ingresos económicos puedan pagar el trabajo de un contador para apoyarlos en el proceso que implica la facturación electrónica. Aquí en la Canacope Tampico la mayoría de socios son personas que invirtieron el dinero de su jubilación en la apertura de un comercio, para poder mantenerse y generar ingresos económicos sin salir a trabajar fuera de casa”.

Por ahora, señaló que esperan a que las autoridades hacendarias den marcha atrás a estas nuevas disposiciones fiscales o las regulen de alguna manera para que afecten menos a los Repecos, que ahora están obligados a convertirse al RIF.