“Fue impresionante ver cómo se derrumbó”

Testigos y sobrevivientes narran el miedo y la desesperación que sintieron al no poder ayudar a las personas.
Había prensadas entre los escombros, señalan testigos.
Había prensadas entre los escombros, señalan testigos. (Verónica Cruz)

Reynosa

Personas que vivieron la explosión en la plaza comercial narraron cómo pudieron salir con vida de los escombros y aunque trataron de ayudar a quien se quedaron adentro, no les alcanzó el tiempo y los esfuerzos para sacarlos.

“Yo iba bajando las escaleras del consultorio cuando de repente se escuchó un fuerte estallido que me aventó y solamente me torcí el tobillo y cuando miré ya se había caído el restaurante de sushi, en el consultorio había tres personas, en el segundo piso y el doctor Sigifredo Hernandez, dueño del consultorio y un paciente estaban abajo y ellos no salieron”, comentó Leobardo Garcia Martínez.

Tras la movilización y presa del pánico y los gritos de desesperación Leobardo, quien él fue el único que alcanzó a salir bien, comentó que muchas personas se encontraban prensadas entre los escombros y por más que trataron de ayudar solo alcanzaron a sacar a una de ellas.

“El doctor Sigifredo Hernandez se quedó abajo con un paciente de nombre Mario, mi asistente salió porque ella estaba prensada pero como pudimos la sacamos; fue muy feo dejar a las personas ahí pero teníamos miedo de que cayeran más cosas y quedarnos también”.

Rubén Núñez, empleado de la empresa Macro Term, que se dedicaba a la venta de aires acondicionados Mini Split, narró que en los momentos de la explosión se encontraba en la mueblería dentro del mismo local comercial.

Señala que escucharon un fuerte estruendo y salieron para auxiliar a sus compañeros, pero al ver la edificación derrumbada, pidieron el apoyo, ya que 6 acompañantes se encontraban adentro, entre ellos tres mujeres.

En tanto dos trabajadores de vigilancia en el fraccionamiento residencial de un costado, comentaron que todo fue demasiado rápido tras el estallido, que por suerte no les causó mayor daño que golpes y raspaduras.“Nosotros estábamos recargados en la barda de la plaza comercial cuando de repente nos golpearon piedras y si no nos agachamos rapidísimo no sé qué hubiera pasado, porque solo vimos frente a nosotros miles de vidrios”, comentó José Roberto.

“Fue impresionante levantarme poco a poco y mirar cómo se derrumbó el edificio no lo podía creer, escuchar los gritos de desesperación de las personas que quedaron atrapadas, era un sentimiento de impotencia no poder hacer nada, de inmediato llegaron los de la PGR, acordonaron y comenzaron a gritar que nos retiráramos”, dijo Raúl.

Mientras Alejandro Rodríguez, presidente de la privada Colinas del Pedregal, dijo que los daños en la zona residencial fueron en la caseta de vigilancia, vidrios rotos de las viviendas y automóviles así como bardas tiradas, sin embargo no se pedirá el apoyo a las autoridades, ya que al ser un sector privado los daños serán reparados con los propios colonos.