Fallece el primer rector de la Ibero Torreón

Luis González Luna y Morfín S.J., murió en la Ciudad de México a los 80 años de edad. Hoy ofrecerá una misa en su honor este miércoles a las 11:30 horas en la capilla de la UIA.
Descanse en paz el Sacerdote Jesuita, Luis González Luna y Morfín.
Descanse en paz el Sacerdote Jesuita, Luis González Luna y Morfín. (Especial)

Torreón, Coahuila

El primer rector y fundador de la Universidad Iberoamericana Torreón, Luis González Luna y Morfín S.J., falleció en la Ciudad de México a los 80 años de edad.

Originario de Guadalajara, nació el 18 de abril de 1937. Ingresó a la Compañía de Jesús el 11 de septiembre de 1955 y se ordenó el siete de septiembre de 1968.

La Ibero Torreón ofrecerá una misa en su honor este miércoles 9 de agosto a las 11:30 horas en la capilla de la universidad y el próximo sábado 12 de agosto a las 19.00 horas en Casa Íñigo.

Fue rector de la Ibero Torreón de 1982 a 1986, posteriormente Viceprovincial de las Escuelas Jesuitas. En 1997 fue acreedor de la Medalla "Bene Merenti" que le otorgó la institución torreonense y en 2005 también fue festejado por sus 50 años de vida sacerdotal.

José Francisco Méndez Alcaraz, director general educativo en la Ibero Torreón, lo recuerda como una persona que siempre estuvo interesado en el bienestar de esta región, pues cuando estaba en su proceso para convertirse en religioso fue enviado aquí y después volvió ya como sacerdote con particular interés en los barrios populares.

"Como sacerdote fue enviado a Torreón y se preocupó mucho por la vida del ámbito educativo sino también de toda la Comarca Lagunera. Dentro de sus trabajos está que durante muchos años apoyó en la cárcel de Gómez Palacio para ir a celebrar misa a los que estaban detenidos", añadió.

Recordó que a principios de la década de los ochenta fue escogido para darle forma a la Ibero Torreón.

"Había mucho interés de parte de algunos grupos en Torreón para que los jesuitas tuviéramos una universidad aquí y lo enviaron para darle forma".

Su amor por esta región y su sitio de nacimiento eran equiparables, cuenta Méndez Alcaraz y lo demostró con su actuar diario.

"Era un aficionado de hueso colorado de las Chivas Rayadas del Guadalajara y el Santos Laguna. Como frase muy típica decía que el paraíso era vivir en Guadalajara con gente de Torreón".

Durante su labor en esta región, aprovechó para divulgar los valores que aprendió en su formación mediante talleres y clases de teología y ética.


dcr