Los huérfanos del narcotráfico, olvidados por las autoridades

La primaria “Ricardo Flores Magón”, en Tierra y Libertad, es un ejemplo de esta situación.
Muchos de estos pequeños presentan secuelas tras haber perdido a un familiar de forma violenta.
Muchos de estos pequeños presentan secuelas tras haber perdido a un familiar de forma violenta. (Rashide Frías/Cuartoscuro)

Monterrey

De octubre de 2006 a diciembre de 2010, la violencia que azotó al país dejó 40 mil niños huérfanos, según puso de manifiesto un análisis de la Comisión de Atención a Grupos Vulnerables de la Cámara de Diputados.

La cifra actual se desconoce, al tiempo que en el estado de Nuevo León, la autoridad cuenta los muertos en la vía pública, pero no a las víctimas colaterales: los huérfanos del crimen organizado.

No obstante, cifras oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública indican que en los últimos 8 años, de 2006 a enero de 2014, en el estado de Nuevo León se han registrado 6 mil 047 homicidios dolosos, que dejan entrever la magnitud del problema social que la autoridad enfrenta con estos menores.

Tierra y Libertad, una colonia popular al norponiente de la capital, Monterrey, vivió días aciagos en el pasado. Sus calles se llenaron de muertos, y por ende, las escuelas vivieron dramáticos momentos de niños sin padres.

La escuela primaria “Ricardo Flores Magón”, ubicada en el corazón de este sector, es un caso emblemático acerca de esta problemática. Ahí, muchos estudiantes son víctimas colaterales.

Guadalupe Rodríguez, directora de esta escuela, señala que en el plantel hay una gran cantidad de niños en situación de orfandad, derivado de la violencia que azotó al estado.

“Tenemos una cantidad (total) de alumnos de 580 y pues dentro de las problemáticas que hemos ubicado están los niños que son huérfanos y nos hemos encargado de conocer cuales son las causas de la muerte de sus padres.

“Y bueno, tenemos identificados 11 niños de nuestra población escolar que son huérfanos, pero sus padres fallecieron a causas de los problemas del crimen organizado”, apuntó la directora de este plantel.

La cifra de niños afectados es mayor si se toma en cuenta que otros tantos perdieron a un abuelo, hermano o primo en la guerra del narcotráfico, que convirtió a esta zona del poniente de Monterrey en escenario frecuente de ajustes de cuentas y varios enfrentamientos armados entre grupos criminales y la autoridad.

Guadalupe Rodríguez aseguró que los tiempos más complicados ya pasaron. Ahora quedan las cicatrices en los menores, que se manifiestan en bajo aprovechamiento, dificultades económicas y trastornos en su conducta.

La ayuda se da mediante especialistas en psicología infantil, pero no se dan abasto.

“Sí debe de haber en mi consideración un programa especial para estos niños, para que tengan la opción de conocer que de alguna manera, primero resolver su sentimiento personal y, por otro lado, tenderles un apoyo que les permita insertarse socialmente”, consideró la pedagoga.

Mónica –nombre ficticio para proteger su identidad– y sus 3 hijos son el vivo ejemplo de esta problemática.

“Lo de mi esposo sí nos tomó por sorpresa”, señala en medio de lágrimas junto a la menor de sus hijos.

“Estoy batallando mucho, sobre todo con los más grandes”, refiere la madre de familia.

Víctimas colaterales del incidente que cobró la vida del jefe de familia, los dos hijos mayores, en plena adolescencia, presentan una rebeldía que su madre no puede controlar.

La hija menor presenta secuelas por las noches: sueña con su padre, y se despierta llorando cuando cae en cuenta de la realidad.

La madre gana 700 pesos a la semana como afanadora. Intentó adherirse al programa Jefas de Familia del Gobierno estatal pero no tuvo éxito. Ni ella, ni sus hijos, forman parte de las estadísticas en materia de seguridad.

Se sienten, y con justa razón, abandonados por las esferas de gobierno.

Claves

Menores afectados

- Un análisis de la Comisión de Atención a Grupos Vulnerables de la Cámara de Diputados reveló que de octubre de 2006 a diciembre de 2010, la violencia dejó a 40 mil niños huérfanos en todo el país.

- Cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública indican que de 2006 a enero de 2014, en NL se han registrado 6 mil 047 homicidios dolosos, dejando como víctimas colaterales a los menores.