“Soy honesto, pensé que me iba a dar un infarto”

Inició la temporada navideña en el Distrito Federal y el Centro Histórico se ha convertido en la principal atracción.
Se espera que lleguen 2.5 millones de capitalinos a la pista.
Se espera que lleguen 2.5 millones de capitalinos a la pista. (Jesús Quintanar)

México

Cada 30 minutos, por 12 horas continuas, mil 400 personas saturan las tres pistas de hielo que fueron instaladas en el Zócalo de la Ciudad de México para recibir a 2 millones y medio de capitalinos en esta temporada que inició el pasado domingo y que estará hasta día de Reyes.

Don Leobardo, llegó de la colonia Doctores para cumplirle la promesa a su nieto de alguna vez patinar sobre hielo. El reto para él era hacerlo a sus 70 años y sin una sola caída, que para su edad resultaría una actividad extrema y muy complicada, incluso hasta mortal.

“Del barandal no me suelto, porque me parto la mía y ahí quedo. Pero pues se lo prometí a mi nieto, y no me queda de otra. En la semana me dijo: ‘abuelo, pusieron la pista de hielo en el Zócalo, ¿cuándo me llevas?’, entonces ahora que fuimos a apartar el ‘pavoroso’ para la Noche Buena, lo traje a patinar y aquí estamos, ¿ya qué?”, platicó.

Pero don Leobardo Favila no solo salió sin un rasguño de la pista de hielo, sino que también se lanzó dos veces de un tobogán de 10 metros de altura —otra atracción en el Zócalo— a petición del “intenso”,  su nieto, dice, al único que le cumple todo, pese a cualquier impedimento por su edad.

“Estuvo muy emocionante estar ahí adentro y lanzarme del tobogán, porque alcanzas una velocidad muy rápida y la verdad, le soy honesto, sí pensé en algún infarto, pero mire, aquí estoy contento y cumpliendo la promesa de mi nieto”, dijo.

Así como Leobardo, hay decenas de adultos mayores y con discapacidad que también fueron incluidos en este programa navideño del Gobierno de la Ciudad de México, pues también ellos tienen su espacio en estos 4 mil 500 metros cuadrados de superficie de hielo para, de esta manera, evitar algún accidente, pero sobre todo una caída.

Para llegar a la pista, caminar por las calles del primer cuadro del Centro Histórico es una tarea titánica, porque las multitudes abarrotan las tiendas, las avenidas y los cruces peatonales. Incluso, en esta temporada se privilegia el paso peatonal y a través del programa #MiCalleEsMiEspacio, en avenidas  como 20 de noviembre, uno de los accesos principales a la Plaza de la Constitución, fueron instaladas sombrillas y mesas en los carriles laterales para las más de 10 mil personas que pasan todos los días por esta vía en esta temporada de compras decembrinas, de fin de año y día de Reyes.

En esta época, zonas como el Zócalo, la pista de hielo y plazas comerciales son supervisadas por 20 mil elementos de la Secretaría de Seguridad Pública capitalina, la mayoría de los uniformados, caminan y dan seguridad en las calles del Centro Histórico del Distrito Federal.

“Hay mucha seguridad y eso es bueno, porque puedes venir a hacer tus compras con tranquilidad. Hay mucha gente, pero se camina bien por las calles de Madero y Venustiano Carranza”, dice Eleazar Estévez, quien después de patinar un rato con su novio Enrique, visita tienda tras tienda para completar los regalos de Navidad y gastar su aguinaldo de 5 mil pesos.