“Mi hijo tiene 25 años y me sigue preocupando”

Maestra y funcionaria, reconoce que el ser madre y trabajar es una situación que en ocasiones se complica.
Carmen Dorantes, delegada federal de la Sagarpa.
Carmen Dorantes, delegada federal de la Sagarpa. (Arturo González)

Pachuca

Si hubo momentos difíciles en la vida de Carmen Dorantes Martínez como madre fueron cuando ella y su esposo tenían que salir comisión en sus respectivos trabajos y no tenían con quien dejar a su hijo.

Sin embargo, ante el dilema, acordaron que en algunas ocasiones se lo llevaría uno u otro dependiendo la situación. “Cuando tenía que salir de comisión, Fernando mi pareja también salía de comisión y no sabíamos con quien dejar el hijo, o se lo llevaba uno o se lo llevaba otro, eso permitió también que nuestro hijo tuviera una vinculación muy fuerte con las comunidades y con los procesos de desarrollo comunitario”, dice.

Originaria del municipio de Huichapan, Carmen Dorantes fue maestra rural, trabajó en el Consejo Nacional de Población (Conapo), además de tener dos encargos en la administración estatal, hoy es delegada federal de la Sagarpa en la entidad. Reconoce que el ser madre y trabajar es una situación en ocasiones se complica, “tienes que hacer una coordinación de actividades, simplemente dar prioridades”. La funcionaria federal dice que un punto importante es ofrecer tiempo de calidad más que de cantidad. “La prioridad es mantenerte cerca de la familia, estar al pendiente de las necesidades, pero como familia, no nada más como mujer y eso tener la tranquilidad de que el hijo y la pareja te están apoyando”, cuenta.

Aunque el rol de madre y trabajadora resultaba complicado, dice que siempre está el apoyo de una tía, hermana o abuela que brinda el apoyo en el cuidado de los hijos.

Dice que el ser madre va más allá de todo, “es no volver a dormir tranquila”, pues hay que estar pendiente de los hijos.

“Siempre vas a estar al pendiente por si tienen la tarea, porque tienen que estudiar, porque se enferman, porque viajan”, cuenta.

Estas preocupaciones la persiguen hoy en día pues aunque su hijo es mayor de edad no deja de inquietarla su bienestar. “Mi hijo tiene 25 años pero me sigue preocupando. Es una satisfacción poder dar vida pero también esa persona que tú le das la vida el día de mañana sea gente de bien”, dice.

En cuanto a su labor como delegada federal de la Sagarpa, a un año de estar al frente de la dependencia, platica que la ha disfrutado.

“He podido sentarme en la milpa, en las lecherías, en las presas, con los productos”. Para mezclar el rol de madre y mujer trabajadora dice que se requiere romper los tabús.

“Desde luego tienes que romper todos los tabús con que te educan”, dice. Sobre cómo festejará hoy el día el Día de las madres cuenta que lo hará junto a la familia. “Mayo para mi familia tenemos como 16 festejos y lo hacemos precisamente el día 11 que es el día de cumpleaños de mi madre”.