Al día, mil kilos de heces caninas en los parques

Todos los días hasta seis mil perros visitan los 140 espacios recreativos al aire libre de Tampico, dice Carlos Paniagua. El Carpintero, el más afectado.
El exceso de heces fecales de los perros en los parques son un riesgo para la salud.
El exceso de heces fecales de los perros en los parques son un riesgo para la salud. (José Luis Tapia)

Tampico

La visita de los perros a lugares recreativos se ha convertido en un problema de salud pública, pues se estima que de forma diaria se dejan 1,200 kilos de heces fecales de los caninos en los parques de la Tampico, uno de los más afectados ha sido la laguna del Carpintero.

El director de Ecología del municipio de Tampico, Carlos Paniagua, explicó que han hecho un cálculo del número de perros que rondan de forma diaria los 140 parques que existen en Tampico, la mayoría llevados por sus dueños, con el pretexto de que los llevan a caminar.

De acuerdo con la dependencia todos los días unos 6 mil perros visitan los 140 parques de la ciudad, es decir cada uno de los sitios de recreación recibe en promedio 42 canes, y cada uno de ellos defecan 200 gramos en promedio.

“Unos 1,200 kilos de heces fecales diarias que al secarse se evaporan y la gente los está respirando, aquellas personas que llevan a sus perros a caminar los llevan a defecar pero les falta una cultura pare recoger sus desechos”, dijo el director.

Se estima que por día los perros dejan 1,200 kilos de heces fecales, de los cuales no todos se levantan pues únicamente los parques turísticos con gran afluencia como la laguna del Carpintero y el parque Fray Andrés de Olmos cuentan con personal de limpieza.

Uno de los parques que recibe la mayor afectación, y que incluso la Dirección de Ecología lo cuenta aparte,  es la laguna del Carpintero, que debido a su extensión se estima que ahí reciben por semana hasta 300 perros, que dejan en promedio media tonelada diaria de heces fecales.

Debido a que la cantidad de mascotas que visitan los parques de la ciudad es importante, el municipio arrancó una campaña que se denomina “El perro es tuyo, el parque es de todos”, donde aprovechando la visita que hace el municipio con la jornada “Martes Contigo”, que de forma general se realiza en alguna plaza o parque, se informa a los ciudadanos los riesgos a la salud que puede originar el excremento de perro.

“Hay instrucciones y quejas que la gente va a pasear con sus hijos y se encuentra con este problema, por eso a los martes ciudadanos traemos una lona donde damos a conocer el problema que se genera y la gente sepa qué enfermedad provoca el excremento de perro, como amibiasis y quistes”.

El problema no se ha podido controlar debido a que el municipio no cuenta con una reglamentación, como la hay en el Distrito Federal, sobre los derechos y obligaciones que tienen los dueños al adquirir una mascota, en este momento apenas tienen para aplicar una sanción del Bando de Policía y Buen Gobierno que en su capítulo cuarto y su párrafo séptimo establece que es una falta, “arrojar o abandonar en lugares públicos, lotes baldíos o fincas abandonadas, animales  muertos, escombros, basura, substancias fétidas o peligrosas, o cualquier objeto que pueda ocasionar molestias o daños”.

La sanción que se estipula para quienes infrinjan este capítulo es de una multa de hasta 20 salarios mínimos, es decir de 1 mil 345 pesos, o bien el juez calificador determinará la sanción aplicable en cada caso concreto, tomando en cuenta  para la imposición de sanciones, la reincidencia, la gravedad de la sanción, sus consecuencias  individuales y sociales, las condiciones en que la infracción se hubiese cometido, las  circunstancias personales del infractor y los antecedentes de éste.  

El director de Ecología admitió que aplicar las sanciones es difícil, pues para ello tendrían que pagar a un vigilante en cada uno de los parques y en este momento no hay manera de hacerlo, aunque dijo hay la instrucción de primero proporcionar la información de la gravedad del problema a la ciudadanía, para generar cultura y después crear un reglamento y buscar vigilancia.

“Tendría que tener una personal que esté checándolo, el problema no se ha podido controlar,  hemos puesto lugares especiales para tirar las heces de los perros y la gente tira otro tipo de basura, hay sanciones en el Bando de Policía y Buen  Gobierno, pero desgraciadamente debemos tener un vigilante”, dijo el encargado de Ecología en el municipio.