Abuelos regios vendiendo hamburguesas conmueven en redes sociales

La historia de Don Gerardo Tamez se hizo viral en redes sociales, donde usuarios manifestaron su admiración al hombre de 77 años de edad que trabaja junto con su esposa vendiendo hamburguesas.
La publicación en Facebook sobre dos adultos mayores que venden hamburguesas al sur de Monterrey, se viralizó.
La publicación en Facebook sobre dos adultos mayores que venden hamburguesas al sur de Monterrey, se viralizó. (Especial)

Monterrey

Hasta hace apenas tres días, la vida de Don Gerardo Tamez, mejor conocido como "El Güero", transcurría normal. Una vida de arduo trabajo continúa a sus 77 años en compañía de su esposa preparando hamburguesas. Rara vez escuchó hablar de redes sociales y Facebook, y fue a través de estos que su vida cambió.

En una era de ladys y lords, en donde las redes sociales se usan para bromear o atacar al prójimo, "El Güero" se convirtió en un ejemplo de tenacidad al viralizarse su historia.

"Aquí nos tiene, echándole muchas ganas, atender el cliente como se merece porque gracias a ellos a toda la gente le ha gustado el producto que hacemos con mucho amor", dijo al mismo tiempo que sacaba las hamburguesas listas.

Él trabajó como mesero por años y fungió como empresario con su hermano al instalar un restaurante. A su avanzada edad pensó que aún podía trabajar y decidió vender hamburguesas frente a su casa, ubicada en la calle Peñarol, en el fraccionamiento Estadio, al sur de Monterrey.

Durante la mañana prepara la carne y el resto de los ingredientes y al llegar las 7 de la tarde enciende el carbón en un pequeño asador.

"Yo compro la carne especial, yo preparo las hamburguesas, hago todo... coso las zanahoria, guiso la carne, sale todo casero", mencionó.

Ni siquiera durante la entrevista "El Güero" se detiene. Trabaja, sirve, responde y funge de ejemplo a las decenas de comensales que aguardan su plato. Todo a la vez.

Usualmente vendía hasta 30 hamburguesas y tacos hasta la media noche, pero tras hacerse viral su historia terminó con su producto en apenas una hora.

"De ayer para acá si se ha vendido algo. Antes de esto vendía 20 o 30 hamburguesas, pero ahora ya es más del doble", dijo.

Gente de toda el área metropolitana que se enteró de la historia por medio de una publicación en Facebook, lo visitó. Los afortunados tuvieron que poner a prueba su paciencia, los desafortunados tendrán que volver al día siguiente.

Además de darle alegría, al "Güero" le preocupa la enorme difusión que se le dio a su negocio.

"Quedar bien con el cliente, que ningún cliente no se quede ( sin hamburguesas) porque hay gente que viene dese muy lejos y no alcanzó y eso para mí es muy desagradable. Yo abro todos los días, pero si cierro hay un cliente que viene desde muy lejos".

Don Gerardo es un ejemplo de esfuerzo y dedicación, de amor al trabajo. A sus 77 años no tiene día de descanso ni vacaciones. Sólo cinco días al año su asador y su persona descansan.

PZVB