¿Y mientras, qué hago con el exceso de basura?

La fauna nociva, incluyendo perros, se puede evitar rociando las bolsas con agua con cloro y aromatizantes.
Reciclar es otra de las claves: pet, metal, papel y cartón, entre otros.
Reciclar es otra de las claves: pet, metal, papel y cartón, entre otros. (Archivo)

León, Gto.

La clave está en separar.

“Ese va a ser el siguiente proyecto que vamos a trabajar con ellos (los concesionarios) de empezar a separar bien la basura para que llegue al relleno lo que tiene que llegar y darle un poco más de vida al relleno”, contó Otto Portugal Prada, presidente del Consejo del Sistema Integral de Aseo Público.

Las negociaciones entre autoridad y concesionarios se traducirán en el restablecimiento del servicio de recolección de basura, pero mientras esto ocurre, vale la pena replicar las recomendaciones que hizo el propio municipio en sus redes sociales para el manejo de los desechos.

Uno de los principales problemas es la proliferación de la fauna nociva. Para contrarrestar al máximo este fenómeno se recomienda que los depósitos provisionales estén en elevado, ello evitará que los perros y gatos destruyan las bolsas y dispersen la basura.

La separación es la estrategia importante. El cartón, papel, vidrio, metal y plástico son materiales que no generan malos olores o putrefacción.

Si se mantienen aparte pueden almacenarse con mayor facilidad. En el caso de la basura orgánica la recomendación es confinarlo en un mismo depósito rígido con tapa para evitar aromas desagradables.

Es precisamente la basura orgánica la que debemos mantener más alejada de la fauna porque eso atrae plagas e insectos. Si se concentra toda en un mismo lado puede fabricarse composta, pero todo depende del tiempo y la disposición del ciudadano.

Una vez que la bolsa de plástico con basura es depositada en la calle, lo aconsejable es rociarla con aromatizante o cloro y agua para ahuyentar las plagas.

Si no es posible tener los desechos en el exterior, el Municipio conmina a los ciudadanos a cerrar bien las bolsas contenedoras y también rociarlas con aromatizante o con una solución de agua mezclada con cloro.