“Llegaron las tortas del Chavo, bien surtiditas”

Los grupos altruistas recorren calles y hospitales para repartir alegrías.
Además de comida, los menores recibieron útiles escolares.
Además de comida, los menores recibieron útiles escolares. (José Luis Tapia)

Tampico

Ellos le dan un "ayudadita" a Santa Claus. Más bien ellos son Santa Claus para 300 niños, que muchos no saben que existen, pero que venden productos en las esquinas junto a sus familiares, además reparten comida, cobijas, ropa y zapato.

Se trata de grupos altruistas, comerciantes, empresarios o simplemente familias que salen el 25 de diciembre a compartir lo mucho o poco que tienen.

Este año más que otros hubo quienes se acordaron de aquellos pacientes foráneos de los hospitales, que por su cercanía con el norte de Veracruz, o con Hidalgo y San Luis Potosí, se han convertido en regionales.

A temprana hora afuera del Hospital General Carlos Canseco de Tampico hay sentadas y acostadas unas 50 personas, envueltas en cobijas, algunos con pedazos de cartón; y entonces pasa lo que no pensaban, comienzan a llegar familias, grupos religiosos, empresarios y comerciantes a repartir un poco de lo que tienen, para ayudar a los que casi no tienen nada.

Margarito es de una comunidad en la zona norte de Veracruz, tiene a su hermano muy grave, aún no sabe de qué, y tienen tres días durmiendo en los fríos patios del hospital general.

La verdad no tiene dinero, confiesa, y lo más que alcanza a comer es un bolillo con café o pan de dulce.

Por eso la mirada se le iluminan cuando alguien grita: "llegaron las tortas del chavo, pero estas sí vienen bien surtiditas"; las palabras fuertes de un hombre que camina acompañado de su familia cargando bolsas con comida llena el pasillo de Urgencias.

Media hora más tarde llega otro grupo de personas a repartir ropa, zapatos y cobijas, y luego un comerciante para darles bolsas con fruta. Mientras tanto frente al hospital comenzaron a llegar familias que se dedican a vender sus productos en la calle, al poco tiempo se habían acumulado unas 100 personas que también recibían el apoyo en comida o ropa.

Entonces llegan dos camionetas con cinco o más jóvenes cada una, ellos traen a un Santa Claus que es emoción de unos 50 niños que venden productos en las calles.

Se trata de un grupo de profesionistas que hacen un apostolado en la Iglesia de Lourdes, y son coordinados por monseñor Daniel Zapata. César Eduardo Rodríguez, que por segunda vez se disfraza de Santa Claus, comentó que este día han repartido juguetes a por lo menos 300 menores que venden cosas en la calle.

La situación les preocupa, pues aseguran que el número de niños que atienden cada año va en aumento.

"Hemos pensado que además de traer juguetes apoyarlos con útiles escolares, pues algunos todavía van a la escuela, pero se desaniman porque les falta material y sus papás no pueden o no tienen el interés de apoyarlos".

Al final del día más de 20 grupos y familias este 25 de diciembre repartieron apoyos en diferentes puntos de la ciudad; ellos prefieren el anonimato, aunque algunos grupos han pensado en juntarse para elevar el número de apoyos que se reparten en Navidad.