Porque es gratis, niegan pasaje a personas con discapacidad

Grupos vulnerables recurren a tretas para evitar la discriminación en el servicio de transporte público, desde esconder el bastón entre las extremidades hasta escabullirse entre otros usuarios
Transporte público
(Lorena Lamas)

Ensenada

En Ensenada, las personas con discapacidad recurren a artimañas para evitar la discriminación en el servicio de transporte público.

Raúl Rocha es discapacitado visual y coordinador del Área de Discapacidad del gobierno municipal. Menciona que una de las principales actividades que se deben contemplar para mejorar las condiciones de este grupo vulnerable es realizar un plan de sensibilización para los 800 conductores del transporte público en el puerto.

Él conoce a detalle los métodos a los que recurren estas personas antes de abordar un microbús, desde esconder el bastón entre las extremidades hasta situarse en esquinas junto a otros usuarios para escabullirse entre ellos. Una vez que están dentro se sienten aliviados.

"Sí es una gran problemática que sufrimos las personas con discapacidad, inclusive hay personas con discapacidad visual que tenemos que esconder los bastones para que el chofer no los vea y nos puedan 'levantar', pero sí sigue siendo un pendiente que tenemos", expresó.

La historia de Ananda es diferente. Ella es una joven profesionista con doble discapacidad: sufre trastorno bipolar y lleva en su espalda una placa metálica que le impide caminar con rapidez. Lejos de sentirse rezagada en el campo laboral tiene que lidiar con la indiferencia de choferes del transporte público que le niegan el servicio por ser gratuito. Con ella no hay ganancia económica.

Su experiencia con choferes es difícil. Algunos son amables, mientras otros le han advertido que la empresa tiene cupo limitado de 10 personas con discapacidad por jornada. Sin embargo, los que sí son bienvenidos a viajar sin pagar son los amigos del chofer.

"Les he dicho algunas veces: '¿por qué nos tratan como si no fuéramos personas? Somos personas' y además es un derecho que nos está dando el gobierno...solo porque no les pagamos 10 pesos. A mí me salían con el rollo que solo pueden 10 personas porque ahí están los checadores, y los checadores de personas ni sirven. !No sirven, no sirven! Y aparte cuando sirven, sus compas se suben y rodean y se pasan y 'súbete'", expresó.

Al respecto, el subprocurador de Derechos Humanos en Ensenada, Raymundo de la Mora Arvide, menciona que la oficina a su cargo integra un expediente de quejas y denuncias de grupos vulnerables, donde el reclamo recurrente es el mal servicio que ofrecen los servidores del transporte.

"No los atiende, no los sube y si los llega a subir, no les respeta sus credenciales. Llevan un mal trato, bajándolos donde quieren, poniendo en riesgo sus vidas. Hay una confusión, porque el transporte es un servicio público concesionado a particulares, en este caso es el gobierno municipal a través de la Unidad Municipal del Transporte la responsable de asegurarse de que los transportistas cumplan con lo que marca la ley", explicó.

Para el subprocurador, el problema es sencillo: los choferes incurren en estas irregularidades simplemente porque no hay consecuencia por parte de la autoridad municipal y menos de la empresa.

José Felipe Romero Guzmán, director de la Unidad Municipal de Transporte, reconoce que es complicado sensibilizar, tanto a las empresas transportistas como a los conductores.

"Hemos estado en pláticas con...las cooperativas. Sí, es cierto, no podemos cegarnos que existe dentro del transporte algunos choferes. podemos nombrarlos insensibles, a las realidades que viven otros ciudadanos. Es una tarea difícil porque entra también la parte económica de las empresas. Uno de los detalles importantes que queremos ir solventando con las cooperativas es el tiempo que ellos manejan. Les dan cierta cantidad de tiempo de salida y regreso. Las quejas que hemos tenido es que vienen con el tiempo medido y no se paran pero ese no es problema del ciudadano", sostiene.

Asegura que cualquier chofer que condicione el servicio y sea denunciado puede recibir una sanción administrativa donde se le suspenda su licencia por un periodo hasta de seis meses y si es reincidente se le retira de manera definitiva.

El secretario de Desarrollo Social del Municipio (Sedesom), Samuel Albestrain Pérez, asegura que hay voluntad por parte de las empresas transportistas para mejorar el servicio; sin embargo, tienen que ser incisivos en que den mejor trato a las personas.

Mientras tanto, el gobierno municipal continúa gastando recursos públicos en pláticas, talleres y conferencias, a fin de convencer a los trabajadores del volante que respeten al usuario.