Festejan su graduación niños trabajadores y de calle

De la mano de MAMA A.C. logran una meta 42 alumnos, que concluyen desde preescolar hasta preparatoria y alfabetización.
Hoy 42 alumnos, niños trabajadores y de calle, festejaron su graduación.
Hoy 42 alumnos, niños trabajadores y de calle, festejaron su graduación. (Maricarmen Rello)

Guadalajara

William, Oswaldo y Emiliano fueron los primeros en recibir su diploma. Uno a uno pasaron al frente para tomar el papelito que deja constancia de su gran logro: acabaron el preescolar, la primaria y la secundaria, respectivamente, en la escuela del Movimiento de Apoyo a Menores Abandonados A.C. (MAMA) superando condiciones adversas de pobreza.

En total 42 alumnos, niños trabajadores y de calle, festejaron su graduación hoy. Entre ellos, Brandon, de doce años, quien feliz concluyó la primaria en la Urbana 67 y tiene un propósito claro: “seguir con mis estudios… quiero ser enfermero”.

Él vive en Las Juntas y acude a la sede de MAMA para que los mairos (educadores de calle) lo ayuden a hacer sus tareas y participar de otras actividades –la oferta va desde talleres de dibujo hasta arte circense-, pero sobre todo de formación.

“Hablamos de cosas chidas para la vida… no caer en las adicciones”, señaló el jovencito tras compartir la pérdida de su hermano mayor por ese motivo. “Se suicidó por las drogas a los veinte, ahorita tuviera 22 años… Yo no le voy. Quiero ser libre”, sostuvo Brandon.   

En común, los chicos de la generación 2014-2015 “Pablo Jiménez Camarena” de MAMA tienen la pobreza y el trabajo de calle o el comercio informal, del que participan de lleno o a ratos como ayuda de sus familias.

“Estoy muy contento, siento emoción de que ya acabé primaria y ya voy pa’ una edad más grande… ahora a estudiar la secundaria”, se propone Joaquín Padilla, vecino de Puente Grande, Jalisco, que estudió en una escuela de Guadalajara y a veces ayuda a su abuela con el puesto de papas que atiende en el centro de esta ciudad. Otras ocasiones se va de viaje con su papá, que es trailero y “me paga algo”, dice orgulloso.

Entre los graduados hubo algunos adultos y Miriam, una joven wixárica de veinte años de edad que fue la única que este ciclo escolar terminó la preparatoria. Ella conoció al movimiento a los cuatro años de edad, y junto a mairos y profes, ha escalado nivel, tras nivel. “Me han ayudado mucho siempre, con sus consejos”, dijo.

Una de las consignas de MAMA es “todo cuesta, si lo quieres gánatelo” que busca abrir la conciencia de niños y jóvenes en situación de calle o marginación a que es posible salir del círculo de la pobreza por un camino que es duro, pero es el único que vale la pena: la educación.