Hay gobiernos ignorantes de su pasado: experto

Durante la presentación del libro “Tamaulipas, Patrimonio Edificado”, Antonio Tamez Tejeda reconoció la importancia del texto para informar sobre la historia de la entidad.
La iglesia de Antiguo Padilla y la Presidencia Municipal de Camargo, sendos ejemplos del patrimonio histórico.
La iglesia de Antiguo Padilla y la Presidencia Municipal de Camargo, sendos ejemplos del patrimonio histórico. (ESPECIAL)

Tampico

Cualquier pueblo que no respeta su pasado, que no lo toma en cuenta, que no considere sus raíces, es un pueblo que en el futuro navegará en un mar sin rumbo, que no sabe hacia dónde ir, subrayó Antonio Tamez Tejeda.Durante la presentación del libro “Tamaulipas, Patrimonio Edificado”, el experto advirtió que esa ignorancia ocurre entre los gobiernos, las sociedades y las escuelas.“¿Cuál es la visión que tenemos nosotros de nosotros mismos, como tamaulipecos y mexicanos? El libro Tamaulipas, Patrimonio Edificado tiene un propósito: “A la hora de que nosotros hablamos de investigación, podemos encontrar distintas acepciones acertadas para efecto de investigar, como es investigación exploratoria, investigación interpretativa, demostrativa, y alcanzar el punto culminante de generar tesis de la cual desprender teorías y posteriormente leyes.“Este libro tiene un propósito muy claro; no nos lo dice directamente pero es de carácter exploratorio que documenta y nos lleva a través de tiempo y espacio en sus fotografías para ubicarnos en el pasado y cómo se conecta con nuestro presente”.

Explicó que es un libro donde el asunto exploratorio lo lleva a otro nivel, lo cual consideró excelentemente desarrollado como material de divulgación.“Es un libro que pretende informar, y nos informa de una manera completa del Tamaulipas del pasado, da ejemplos del Tamaulipas del presente para los que tenemos 70 o más, para los jóvenes forma parte del pasado.“Nos informa de esos edificios de mediación del siglo pasado, de 1950, 1940. Hay una foto fantástica: estuvo bajo el agua y ha vuelto a emerger.

“En alguna ocasión fui a tomar fotos de ese edificio antes de que quedara bajo el agua de la presa Guerrero, me refiero a la Parroquia de Padilla”. Afirmó que en esa ocasión fue con el arquitecto Carlos Martínez de Ciudad Victoria; “vivía por el 15, y fuimos a tomar fotos de Viejo Padilla, de la escuela que quedó bajo el agua, y estuvo genial la práctica fotográfica de ese día, porque ese día, un feliz matrimonio del pueblo se casaba.“Estaba la boda aquella, nos vieron con la cámara y nos dijeron ‘Ah, son fotógrafos’, y acabamos tomando fotos de una boda, más que de los edificios”. 

Comentó que detalles como el narrado llevan a que caminar por todos estos edificios se van encontrando una serie de antecedentes que comienzan a ubicarnos en el pasado histórico, en el pasado social. “Y comienzas a descubrirte a ti mismo a través de tus edificios donde no viviste, pero que estás viviendo ahora, y este libro nos lo relata de una manera genial.“Ahí está aquel mostrador de la tienda vieja en Camargo donde dicen que hasta espantan.“Son partes de los estudios que genera el antropólogo; interpreta, a través de la arquitectura, el ser del pasado”, puntualizó el catedrático de la Universidad Autónoma de Nuevo León.