Se gestan grupos de defensa civil en Baja California

Cansados de las extorsiones, violaciones, pero principalmente del robo, hombres y mujeres se organizan para hacer lo que la policía de su comunidad no hace: detener a los delincuentes
Autodefensas BC
(Facebook)

Tijuana

"Tres, cuatro, cinco malandros por privada no van a poder más que 10, 15 o 20 ciudadanos buenos". Así exigen justicia habitantes de Villas del Campo, una de las tres colonias en Tijuana -más una en Mexicali- donde la gente empieza a buscar justicia por su cuenta, ante lo que ellos consideran una falta de atención de las autoridades y de presencia policiaca.

Cansados de las extorsiones, violaciones, pero principalmente del robo, hombres y mujeres se organizan para hacer lo que la policía de su comunidad no hace para defenderlos: detener a los delincuentes.

Ana Gabriela Chávez es presidenta de uno de los 10 comités creados en Villa del Campo, una zona con 37 mil casas, tan alejada del centro de Tijuana y a apenas unos 5 kilómetros de Tecate.

Aquí, algunas colonias no tienen alumbrado; la recolección de basura es un problema permanente y apenas existen tres escuelas. Para viajar desde ese lugar hasta la zona de mayor movimiento de la ciudad, la gente viaja hasta una hora y media en camiones.

"Así como ellos (los delincuentes) se unen, nosotros también –podemos- unirnos y estarlos metiendo a la cárcel cada que podamos. Así va a ser un juego de a ver quién se cansa primero...ellos de estar pagando fianza o nosotros de estarlos metiendo", dijo.

El comité que Gabriela lidera es integrado por alrededor de 30 mujeres, quienes se identifican como una policía comunitaria.

Aunque los arrestos ciudadanos en Villas del Campo apenas comenzaron en 2014, el reclamo por la falta de atención de las autoridades tiene varios años.

"Esto lleva años, las autoridades prometen y prometen, o sea, la policía hace rondines, pero desgraciadamente es tan poca la seguridad, tan pocos los elementos que hay y tantos los malandros, que muchas veces nosotros estamos viendo a alguien delinquir, y a la hora que llamamos y llega a la policía...ya no está la persona", lamentó.

Este no es el único caso en Baja California, ni siquiera en Tijuana. Además de Villas del Campo, estos grupos que empiezan a defenderse también emergieron en Valle de Las Palmas.

Los primeros indicios de que en ese lugar existía un problema de inseguridad surgieron cuando un grupo de colonos interceptó al ex alcalde de la ciudad, Carlos Bustamante Anchondo, durante un evento y le entregaron un documento con una advertencia.

"Ya que a falta de este servicio, es cotidiano (sic) los asaltos con violencia a casas habitadas, vandalismo y robo a casas deshabitadas (...) se está pensando en linchamientos a los malandros ya identificados y ubicados", dice el texto.

Era febrero de 2012 y Bustamante Anchondo les había prometido que instalaría una subcomandancia de la Policía Municipal en aquella zona, pero a poco más de dos años de esa promesa, nadie les ha cumplido.

También algunos policías "son el enemigo": Autodefensa civil de Mexicali
Se identifican como Autodefensa Civil; su líder, José Manuel Valenzuela, explica que no son movimientos armados como los que han surgido en Michoacán o Guerrero, pero dice que comparten una característica: "estamos hartos de que nadie haga nada".

Este grupo nace en Mexicali, capital de Baja California, en una zona ubicada en la periferia de la ciudad, pero aquí su gente no sólo se dice víctima de los delincuentes encapuchados, pues aseguran que los ladrones también portan uniforme y una placa.

"Últimamente es cuando se ha desbocado más, porque ya no te roba nada más el ladrón, también te roba la policía, pero te roba descaradamente. Ahorita es lo que está pasando mucho en Mexicali: te para una patrulla con el pretexto de una infracción de tránsito. Aunque no la hayas cometido ellos siempre tienen la razón, ellos tienen el arma, son la autoridad...", lamentó.

Valenzuela asegura que vecinos de al menos otras cuatro colonias integran la autodefensa civil -Lázaro Cárdenas, Carbajal, Maestros Federales y ex Ejido Coahuila- donde al igual que en Tijuana, buscan retener a los delincuentes y presentarlos ante las autoridades.

Pero en este caso la advertencia es más grave: las armas podrían ser una opción.

"No quisiéramos llegar nosotros a las armas. Dependiendo de la respuesta que tengamos de la autoridad, en este caso del jefe de la Policía Municipal, que no tenemos ahorita aquí en Mexicali, hay un encargado de despacho nada más...en caso de que esa persona sea omisa también a todos los datos que nosotros les demos pues no sé lo que nosotros vayamos a hacer", expuso.

Aunque Valenzuela explica que no han realizado retenciones, asegura que ya piensan en crear un mapa delictivo para exhibir desde delincuentes y zonas de mayor inseguridad, hasta casas -conocidas también como "tienditas"- donde se compra y vende droga.

Grupos civiles son buenos...pero también riesgo latente
Para el investigador del Colegio de la Frontera Norte (Colef) en Tijuana, Vicente Sánchez, el empoderamiento de los grupos ciudadanos fuera del sistema es una bomba de tiempo.

"La gente, cuando se empodera por ese lado, puede cometer delitos y el gobierno no es tan fácil que los controle (...) porque como se empiezan también a enfrentar a la delincuencia más dura pues empiezan también a tener la necesidad de tener otro tipo de instrumentos de violencia", explicó.

Ejemplos como Michoacán y otros estados del centro del país, donde los pueblos tomaron las armas para exiliar a los grupos del narcotráfico como Los Zetas, La Familia Michoacana y Los Caballeros Templarios, pudieron ser un ejemplo que fomentó la movilización de la gente en otras zonas.

"Es el resultado de la falta de atención de parte de las instituciones públicas en el tema de seguridad. La gente no ve la presencia policíaca ni se siente protegida frente a la presencia de la delincuencia y entonces toman un papel en sus manos que le corresponde a las instituciones", abundó.

Sánchez explica que a pesar de vivir una realidad muy diferente por el nivel de violencia, en el caso de Baja California, la rebelión de la gente es por el delito que más se comete y del que son más víctimas, no por su gravedad; para el estado, el robo fue el detonante.

Aseguran que parte de los problemas de inseguridad surgen principalmente en colonias alejadas de cualquier presencia gubernamental, colonias en el abandono que emergieron espontáneamente o en fraccionamientos que no fueron debidamente planeados.

Autoridades, sin capacidad de respuesta por déficit policíaco
Frente a la exigencia de más policías en sus colonias, la autoridades admiten que la demanda supera la capacidad de respuesta.

Tan sólo en Tijuana y Mexicali, las corporaciones mantienen un déficit de casi 50 y 40 por ciento, respectivamente, equivalente a casi 3 mil agentes entre ambos municipios.

El secretario de Seguridad Pública, Daniel de la Rosa Anaya, señaló que en el estado solamente existe una academia estatal de policías para atender la demanda de agentes de los cinco municipios.

"Pero , ¿ué estoy haciendo con lo que tenemos? Con mis dos mil 300 policías en el caso del municipio (Mexicali), mas los de Policía Comercial, que son otros 600, pero que ahí están y cuando menos son ojos. Bueno, con esos hay que ver hasta dónde me está alcanzando. Yo puedo entender que no me alcanza allá en Valle Las Palmas, allá... en zonas de reciente creación", apuntó.

De la Rosa advierte que a pesar de tener una capacidad para egresar alrededor de mil 200 policías por año, el problema se reduce a la falta de recursos para crear plazas.

Actualmente, las autoridades han apostado al uso de la tecnología para disminuir el rezago de elementos dentro de las corporaciones, desde la creación de aplicaciones móviles para hacer las denuncias de manera inmediata, hasta utilizar pequeños aviones no tripulados -drones- en los operativos y patrullajes de la ciudad.