Funcionarios amedrentaron a ejidatario, asegura sacerdote

José Manuel Guerrero, párroco de la Iglesia de Nuestra Señora de la Merced, declaró que personal de Pemex y del gobierno de Cadereyta pidieron a un campesino que retirara su denuncia. 

Cadereyta Jiménez

Un funcionario de Petróleos Mexicanos (Pemex) y otro de la presidencia municipal de Cadereyta Jiménez amedrentaron a un campesino que interpuso una denuncia contra la petrolera luego del derrame de crudo en el río San Juan.

Esto lo aseguró el párroco de la Iglesia de Nuestra Señora de la Merced, José Manuel Guerrero, en entrevista para TELEDIARIO Fin de Semana, afirmando que Armando, el ejidatario, tuvo afectaciones en su salud por lo ocurrido.

"Un señor que se llama Armando, de los comisariados ejidales de La Haciendita, a él lo visitó un funcionario del gobierno municipal de Cadereyta, y también lo visitó un funcionario de Pemex. Lo visitaron para pedirle que el viernes pasado, antes de las 11:30, retirara la denuncia.

"Pues resulta que el señor don Armando tiene diabetes y se puso muy mal, se le subió mucho el azúcar. Yo intervine un poquito para ver lo de su salud y me di cuenta de eso", explicó el sacerdote.

Posteriormente, el padre acompañó al señor Armando con el alcalde Emeterio Arizpe Télles, quien mandó traer al funcionario que había amedrentado al campesino y se disculpó con él.

El párroco añadió que los ejidatarios aún desconfían de la potabilidad del agua y aseguran que huele mal, pese a que el Gobierno del Estado declara lo contrario.

Por ello han buscado contactar a la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) para que sean ellos mismos quienes hagan los estudios al vital líquido.

"Ellos (las autoridades) dicen que el agua ya está limpia, que el agua ya está óptima, y la gente dice que el agua todavía huele mal.

"Hemos estado tratando de ponernos en contacto con la universidad, pero todavía no hemos tenido éxito en ello (...) no encontramos el punto medio porque la gente no le cree a la autoridad", señaló.