Denuncia fraude por más de 200 mil pesos

Empresa vende una casa en remate a una particular, pero nunca le da las escrituras; ante ello, le da el reembolso de más de 200 mil pesos, pero resultó que los cheques no tenían fondos.

Monterrey

La esperanza de tener un patrimonio para sus hijos hizo que Alejandra Cristal Tolentino confiara en una empresa inmobiliaria que le ofreció una casa en remate.

Por la propiedad ubicada en el número 122 de la calle Avícola, en la colonia Barrio de la Industria, le solicitaban 200 mil pesos, mismos que tenía en efectivo y entregó en agosto de 2014.

Sin embargo, el sueño se convirtió en pesadilla cuando se quedó sin escrituras y sin dinero, por lo que ahora denuncia haber sido víctima de fraude.

“Dije: 'Bueno, es que yo tengo el dinero en efectivo', llevo mi cajita donde tenía todo el dinero guardado, se los entrego, me dan un recibo donde entregué los 200 mil, otro recibo del avalúo, me dijeron: 'Señora, en dos meses venga para escriturar'”, relató.

Pasaron los dos meses, pero no había respuesta, mientras tanto a ella y a su familia les entregaron las llaves de la casa y les indicaron que ya podían habitarla.

“Hablamos en dos meses y me dijeron que me esperara otros dos meses más, que porque en la notaria pública número 2 no salían las escrituras”, señaló.

Pasaron dos meses más y no había respuesta de inmobiliaria que, según su acta constitutiva, se conformó en el 2009, con la fe de José Mauricio del Valle de la Garza, titular de la notaría 139.

En el documento se señala a Gerardo Salvador Álvarez Camacho y José Marcos Barrón González como socios fundadores de la empresa.

La mujer decide pedir el dinero de regreso a sus manos, la respuesta fue que si eso ocurría tendría que abandonar la casa, lo que ella aceptó.

“Me dan unos cheques por la cantidad de 200 mil pesos y luego otro por 35 mil”, dijo.

Pero la condición fue que esos cheques no fueran cambiados ese mismo día... No fue sino hasta la siguiente semana que la madre de familia fue al banco y la sorpresa fue que los cheques no tenían fondos.

“Y ya me salí llorando, ni escrituras ni dinero ni nada, burlándose el señor (me dijo)'hágale como usted quiera, no le vamos a regresar nada', me dijo el abogado.

“Lo que me hicieron no quiero que le pase a alguien más. Hasta de no salir, no comprarnos ropa, no hacer fiestas a mis hijos”, dijo entre lágrimas.

La familia que tanto trabajó y ahora está prácticamente en la calle, pide que se haga justicia y espera evitar que más personas sean engañadas, pues ellos confiaron al ver que el folleto que llegó a sus manos tenía el logotipo de Infonavit.