En franco deterioro la Unidad López Mateos

Los usuarios se quejan del mal estado y suciedad en casi todas sus áreas pese a que cobran por el acceso

Guadalajara

Paredes y espacios grafiteados, basura regada y suciedad de sus instalaciones, es lo que los usuarios de la Unidad Deportiva López Mateos se encuentran en dicho espacio cuando acuden a él a realizar alguna actividad física.

La unidad, ubicada en confluencia de Lázaro Cárdenas y Colón e inaugurada en 1962 y cuya infraestructura ofrece áreas para practicar futbol, natación, basquetbol, frontenis, atletismo y gimnasia, entre otras disciplinas, luce un evidente abandono, falta de limpieza y control.

Fuera del área que alberga al Complejo Nissan de Gimnasia, construido en 2011 para ser sede de las competencias de dicha disciplina dentro de los Juegos Panamericanos, y del reconstruido velódromo y canchas de futbol, la imagen cambia. El blanco de las paredes del complejo y los barrotes alrededor de él, cambia por un color ya amarillento oxidado y muros con colores opacos de los que sobresalen leyendas escritas con aerosol. Los espacios de recreación, como bancas y mesas para los visitantes, están también descuidados; lo mismo pasa con la mayoría de las canchas y paredes para practicar frontón, éstas son las más afectadas.

El aspecto con que recibe a sus visitantes hace pensar que la recaudación de 4 pesos que se pide individualmente para entrar y los más de 20 pesos por carro dentro del estacionamiento, no se va a ningún lado, ni siquiera a servicios de intendencia, pues la poca higiene de los baños es uno de los dolores de cabeza que más padecen las personas que asisten a la unidad deportiva.

“Por fuera, por dentro, por todos lados, está muy descuidado todo… los baños están pésimos, entra uno y hay una pestilencia”, dice uno de los usuarios.

Un recorrido hecho por MILENIO JALISCO al polideportivo también conocido como La López, constató este descuido. Además de la falta de mantenimiento, otro de los problemas que vive el espacio es el mal uso del mismo, pues conforme cae la tarde deja de ser un área para practicar deporte y se transforma en una de recreación, a la que personas llevan sus asadores y hieleras, y organizan toda una reunión en las inmediación de las canchas de frontón y frontenis, que incluye hasta cerveza.

Priscila Carvajal solía ir al espacio para hacer uso del velódromo y practicar atletismo, sin embargo hace pocas semanas decidió dejar de hacerlo, pues argumenta que “las instalaciones están muy viejas, los lugares donde se practican deportes, como la pista y las canchas de frontón y esas cosas, están muy descuidadas y no tienen mantenimiento”.

La joven se queja también de poca seguridad al interior de la unidad. “Hay muchos cholos, abundan cholos… si te vas a la parte de atrás de la unidad seguro te asaltan, se juntan ahí cholos por montones”, dice.

Por su parte una trabajadora de la unidad, quien se encarga de cobrar en una de las tres casetas, argumenta que no se trata de descuidos, sino de preferencias. “Hay de gustos a gustos, yo tengo 25 años trabajando aquí y sigue siendo lo mismo (…) es depende de la gente, si no les gusta pues deberían buscar otra unidad”, dice mientras recauda sus cuatro pesos a un joven.

La cobradora contradice a una usuaria quien ya de salida después de correr dice que esta vez (ayer) se encontró más basura tirada de lo común, aunque se trata en su gran mayoría de hojarascas, señala que la basura se recolecta y lleva a un cuarto donde se acumula hasta que se desecha. La que hay en los pisos es más descuido de los usuarios, pues alrededor del polideportivo hay botes de basura para que depositen ahí sus desechos. 

MC