ENTREVISTA | POR LILIA OVALLE

Jesús López Fotógrafo

Orgulloso lagunero con una innata vocación de explorador, de la agronomía permutó hacia la fotografía con avidez de capturar la luz y hacer registros memorables con ella.

Pasión por la luz y la gente

Jesús Eduardo López, fotógrafo profesional y colaborador de National Geographic
Jesús Eduardo López, fotógrafo profesional y colaborador de National Geographic (Jesús Eduardo López)

Torreón, Coahuila

Orgulloso lagunero con una innata vocación de explorador, de la agronomía permutó hacia la fotografía con avidez de capturar la luz y hacer registros memorables con ella.

Jesús Eduardo López, fotógrafo profesional y colaborador de National Geographic desde hace 27 años, explica que la imagen se construye con respeto y empatía hacia las personas y su entorno.

En entrevista telefónica y aprovechando su breve estancia por la Ciudad de México, el fotógrafo torreonense refirió que debido a una serie de circunstancias logró iniciar su carrera profesional, apasionándose pronto por la técnica fotográfica, más que por algún género.

"Lo que me empezó a apasionar más fue el hecho de no conocer técnicamente una cámara y saber lo que se podía hacer con ella, el apreciar la luz: ese fue el momento clave, el momento en que empecé a sentir lo que hacía la luz en todo lo que veía, allí se formó la gran idea de poder ser fotógrafo.

Jesús Eduardo López refiere que una de sus grandes pasiones es la antropología. Y en ese sentido el contacto con los habitantes de regiones remotas y la observación de los usos y costumbres le permitió ser para NatGeo un competente fotógrafo de arqueología y culturas mesoamericanas, lo que le ha permitido observar a la naturaleza en su forma más primitiva.

"Una de las cosas fundamentales es respetar el entorno y respetar a las personas, no ser el paisaje para ellos sino que te puedas mimetizar y que en un momento dado, no que seas parte de ellos pero sí tener la confianza para poder desarrollar tu trabajo.

"Ya después no se ve tanto como un trabajo sino como una interacción humana. Una interacción en la cual te traes los pedacitos del alma de lo que viste y la esencia fundamental de lo que pueden expresar las personas en sus culturas porque he estado mucho en nuestro país pero también en otras culturas, la misma cultura Maya en Guatemala o viajar al Amazonas, Guinea o ver aborígenes en Australia".


¿Qué estás haciendo ahora?

"Acabo de terminar dos proyectos. Uno apoyando a un colega, porque también es parte de mi trabajo en National Geographic, apoyar a colegas especialistas, acerca de la cultura Maya, que saldrá por diciembre. Apoyé a otro fotógrafo que vino hace unos días, estuvimos haciendo un crédito especial para Microsoft. Y ahorita estoy haciendo un libro de retratos de unas escuelas que hay en la Ciudad de México que se llaman 'El Faro', son escuelas de artes y oficios y que están ubicadas en los lugares más neurálgicos de la ciudad.

Con alta marginación social e inseguridad, las escuelas que refiere se fundaron en zonas de riesgo para abatir índices de criminalidad y proteger culturalmente a los jóvenes, quienes se enfocan allí al estudio de las artes y oficios que luego podrían desarrollar como modo de vida.

"Me ha impresionado de esos lugares que ya no sólo son jóvenes sino personas de todas las edades y hay historias impresionantes de lo que les ha pasado al desarrollar su actividad. Conocí a una señora violentada en su casa, golpeada, marginada, estudió cerámica y ahora expone en Brasil, España y otros lugares del mundo", apuntó Jesús López, quien ahora retrata a personas que han tenido éxito expansivo tras estudiar en "El Faro".

Con un libro en puerta sobre aves del Estado de Nayarit y otros proyectos compartidos, Jesús Eduardo López hace una instantánea del México contemporáneo. Entre la violencia e inseguridad pública y la falta de formación política de nuestros representantes populares, aseveró que la óptica cambia estando dentro o fuera del país.

"La complicación es extrema por el hecho de la toma de decisiones, de las malas decisiones de las autoridades. Estamos en un momento donde gracias a las redes sociales y a medios de comunicación honestos, pueden salir a la luz situaciones que antes raramente se veían o que estaban controladas por los políticos. Ahora ya hay un juego de alternancia más efectivo y la protesta al día, al instante por todo lo que pase".

"Es triste ver por todo lo que ha pasado nuestro país, el cómo se le salió de las manos al mismo gobierno el hecho de no poder combatir al crimen organizado, lo veo ahí mismo en la Laguna pero en momentos críticos he estado en todos los lugares: Tamaulipas, Chihuahua, Michoacán. He ido curiosamente a todos lados y hay dos cosas. Lo que la gente ve desde fuera y lo que yo he experimentado yendo hacia donde está el conflicto".

Con un tono de voz pausado, Jesús Eduardo explicó que tras el espanto y terror engendrado entre la población por las acciones del crimen y su combate, siempre se observa la disposición de querer salir adelante y recuperar la paz.

Y dijo, no es que se conforme la población con los hechos violentos sino que cada día que pasa cuenta y el deseo natural entre las personas será siempre el querer vivir a pesar de las circunstancias que las rodean. Además ahora la población utiliza las redes sociales en beneficio común y en ellas se alerta sobre hechos que ponen en riesgo la vida de civiles, lo que propicia un flujo que se orienta a escapar del terrorismo.


"Es una solidaridad social para protegerse porque al final de cuentas muchos de los casos de homicidios dolosos son daños colaterales de civiles que mueren a merced del crimen organizado, que despliega acciones mostrando su brazo fuerte a través de la violencia y escenarios de horror e imposición".

Aunque aseveró que hay mucho por hacer para erradicar las acciones criminales, toda vez que continúa el tráfico de armas, drogas y la desaparición forzada de personas, refiere que el escenario actual es distinto si se piensa en el caos que se vivió hace tres o cuatro años atrás.

"La sociedad civil debe organizarse porque desgraciadamente el gobierno ha sido rebasado y le sigue costando trabajo realmente poner un orden, esta falta de decisiones, por ejemplo en el caso de los desaparecidos de Ayotzinapa, donde lo elemental es culpar al gobierno por ser un crimen de Estado, hay que verlo desde todos los ángulos porque de repente cada quien quiere llevar agua a su molino y hay que ver mesuradamente cuál es el fondo de todo esto", señaló.

La inseguridad, de acuerdo a Jesús Eduardo López, ha pulverizado la confianza ciudadana en cuanto a la vida política nacional. El escepticismo es manifiesto en cuanto a la percepción de candidatos y es justo a través de las redes sociales donde se vacía el hartazgo social.

"Ahora yo veo en la política el hecho de que hay más escepticismo en cuanto a sus candidatos, todos los días vemos en medios, en los periódicos situaciones en la que se ven involucrados los políticos, desde la 'Casa Blanca' de Enrique Peña Nieto o recientemente lo del titular del INE (Lorenzo Córdova) haciendo mofa de nuestras etnias".

"Son situaciones que no se deben dar pero ocurren porque la gente muchas veces cree que está en una zona de confort y puede hacer lo que le da su gana y no. Ya somos demasiadas voces para no se tomen en cuenta y se pongan a cuidar las uñas y la boca. Lo fundamental, que también cuiden sus acciones, que ya no podemos permitirlas".

Jesús López ejemplificó con luz interior y exterior la percepción de inseguridad en México. Stephen Álvarez, también fotógrafo de National Geographic, le pidió desde los Estados Unidos, organizar un recorrido por el Nevado de Toluca, El Iztaccihuatl, Teotihuacan y Paricutín para una funcionaria de alto nivel de Microsoft.

"No vamos si no aseguras que estaremos bien", le dijeron.


"Apostarle a la seguridad, seguridad, pues no, como está ahorita la situación y por lo que he hablado con gente de alrededor y amigos, no hay problema para ir allá, cuando veíamos que hace dos años a las afueras de Michoacán se estaban dando con todo".

"Me aseguré y tuvimos un viaje maravilloso por todos lados y me dijo Stephen al final algo muy padre: 'Sabes qué, hay que ver desde dentro porque lo que vemos en los periódicos y en los medios de comunicación de los Estados Unidos es que México está ardiendo, que está en llamas'".

Como explorador incansable, Jesús López concluyó que las personas deben procurar su cuidado no sólo ante los hechos violentos que han impuesto en México y América Latina los grupos delincuenciales o políticos, sino también en el entorno cotidiano, en tanto se pretenda vivir con alegría e intensamente.