Para fomentar la lectura, programa Lobolibro UAP

El proyecto busca impactar en los jóvenes, quienes al mes realizan más de 90 mil viajes en las 27 unidades que ofrece la institución
Alumnos de la institución, contarán con una nueva herramienta de actualización académica.
Alumnos de la institución, contarán con una nueva herramienta de actualización académica. (Foto: Andrés Lobato)

Puebla

La Universidad Autónoma de Puebla (UAP) prepara el programa Lobolibro para fomentar la lectura entre los estudiantes de nivel superior que utilicen el Lobobus o el Sistema de Transporte Universitario (STU).

El proyecto busca impactar en los estudiantes de nivel medio superior y superior de la máxima casa de estudios, quienes al mes realizan más de 90 mil viajes en las 27 unidades del sistema de transporte universitario.

Actualmente, el Lobobus ofrece sus recorridos de manera gratuita al interior de Ciudad Universitaria; mientras que el Sistema de Transporte Universitario, con un costo de tres pesos por boleto, cubre siete rutas, entre ellas, San Ramón- CU; Capu-CU; y Amalucan-CU.

De acuerdo con el proyecto, los libros estarían colocados en estantes al interior de las unidades de transporte universitario y podrían ser ocupados por los estudiantes que lo deseen.

Al mismo tiempo, se podría establecer un esquema para que los estudiantes regresen los libros o los puedan solicitar prestados.

Al respecto, el encargado de despacho de la Vicerrectoría de Extensión y Difusión de la Cultura (Vicedc) de la UAP, Flavio Guzmán Sánchez explicó que se trabajará en el proyecto para presentarlo al rector de la máxima casa de estudios, Alfonso Esparza Ortiz, y en su momento al Consejo Universitario, para que se pueda poner en marcha.

Señaló que los jóvenes en el transcurso de su viaje, podrían ir leyendo algún tipo de libro que a partir de una selección de especialistas, se ubiquen en los estantes al interior de las unidades.

“Se trata de sumar esfuerzos y establecer estrategias para que los jóvenes sigan leyendo. Planeamos colocar algunos pequeños libreros en las unidades del transporte universitario. Tal vez, algún estudiante no desee leerlo al interior de la unidad pero tendrá presente el título para luego solicitarlo prestado. También se busca un mecanismo para que se lo pueda llevar a su casa”, destacó el funcionario universitario.