No habrá festejo a migrantes, pero sí ayuda

El albergue en Huehuetoca recibe todo tipo de donación porque ellos "carecen de las cosas más básicas".
Van de paso por México para llegar a Estados Unidos.
Van de paso por México para llegar a Estados Unidos. (Antonio López)

Huehuetoca

Este 31 de diciembre, los pocos migrantes que se refugian en el albergue ubicado en el municipio de Huehuetoca y que esperan cruzar la frontera de México para Estados Unidos, recibirán una cena sorpresa, además del alojo y apoyo. Aunque para ellos no hay festejos decembrinos, solo su intención de buscar una vida mejor.

Será una comida especial de la temporada, aunque siempre se les brinda alimentos de calidad, recalcó Raúl Martínez Arreortúa, integrante de la Coordinación de Pastoral Social de la Arquidiócesis de Tlalnepantla.

Esa es la meta: algo especial en estas fechas para los pocos migrantes que llegan al albergue, pues durante esta temporada el número se reduce drásticamente, dijo el presbítero.

"A esta fecha estamos recibiendo de todo tipo de donación porque los migrantes centroamericanos carecen de las cosas más básicas", por lo que se espera preparar algún alimento de la temporada, como un buen ponche navideño o alguna sorpresa en la cena en el último día del año; pero algo es seguro: en el albergue de Huehuetoca, los migrantes reciben ayuda y alojo", mencionó el religioso.

Agregó que en sus funciones, en apoyo a la Casa del Migrante, la Diócesis de Cuautitlán continúa ofreciendo los servicios de hospedaje, alimentación, aseo personal, ropa, atención médica, orientación migratoria y seguridad. Encuentran un espacio seguro para descansar y poder continuar su difícil y peligroso camino".

Cifras oficiales de la Diócesis de Cuautitlán, indican que desde abril, cuando fue reubicado el refugio de Tultitlán a Huehuetoca, se han atendido a más de 13 mil migrantes, 75 por ciento de origen hondureño, 15 por ciento de El Salvador, 5 por ciento de Guatemala, 4 por ciento de Nicaragua y uno por ciento de Cuba y Colombia.

En promedio, el albergue atendió durante este año que concluye, a cerca de mil 445 migrantes mensualmente. Las raciones alimenticias para los migrantes son preparadas bajo las más estrictas medidas de higiene en la cocina que ha sido habilitada en la parroquia de San Pablo Apóstol.