Frustración social deriva en violencia contra mujeres

Falta de oportunidades de desarrollo provoca enojo entre la sociedad; dice que los medios y la Iglesia fomentan machismo.
Las mujeres son el blanco de frustraciones sociales
Las mujeres son el blanco de frustraciones sociales (Archivo)

León, Gto.

La “rabia” que tiene la sociedad ante la frustración de expectativas puede derivar en los actos de violencia contra las mujeres, según explicó Áurea Valerdi, socióloga de la Universidad de Guanajuato.

Y es que, a decir de Valerdi, en la sociedad existe un cierto enojo, debido a las pocas oportunidades de desarrollo que hay y en la desigualdad que esto genera.

“Tenemos una sociedad enojada porque se ve, se siente, sentimos la desigualdad. Porque sí vemos la opulencia por un lado y vemos la marginación por el otro. Eso me parece que genera rabia”, expresó.

Y ante los feminicidios ocurridos, rememoró una frase: “Cuando en realidad no puedes tener lo que quieres. No puedes conseguir el control de una mujer, pero quisieras, porque te enseñaron en la sociedad que la tienes que controlar y si no la controlas pierdes, y si pierdes, enterrarla”.

Con respecto al machismo, Áurea menciona que se está “exagerando el papel de los hombres en la historia. Adjudicándole un papel que ya no tiene, pero que la fomentamos”.
Áurea explica que el machismo tiene sus raíces en la Revolución Industrial, acontecimiento histórico desde el cual se formó el actuar de macho y desde el cual se determinó que el hombre es el proveedor por el hecho de ser el más fuerte y la mujer es reproductora por su ‘debilidad’.

“Quiénes son los machos, pues los que se apegan a este modelo, a ese modelo tradicional, conservador, histórico en el que al hombre se le asignó su carácter de proveedor”, aseguró.

Los medios de comunicación y la Iglesia son fomentadores del machismo, comenta, pues en lugar de ‘educar’ a la sociedad en igualdad de género, como en el caso de los medios, se fomenta la desigualdad y la violencia.

“Estamos educando a nuestros hijos, con programas televisivos que producen la violencia y la inequidad. Pueden o no apegarse a nuestro contexto, pero nadie les está diciendo no”, comentó. la socióloga.

La Iglesia, dijo, refuerza la visión de que los hombres son los que deben estar por encima de los derechos de las mujeres.