“Estoy feliz por todo lo que me ha dejado el deporte de mis amores”

La máxima exponente de la gimnasia en Tamaulipas cierra un ciclo dentro de su carrera deportiva, ahora se abre una nueva faceta como entrenadora.
Alumnas de Verónica le muestran su cariño y admiración durante la gala de despedida.
Alumnas de Verónica le muestran su cariño y admiración durante la gala de despedida. (Sergio Sánchez)

Tampico

Es el día que marca un antes y un después para Verónica Alejandra Navarro Blizzard, la atleta que dio parte de su vida a la gimnasia nacional y que triunfó en competencias como los Juegos Centroamericanos. 

Son las nueve de la mañana de un día donde el sol irradia los mejores rayos, es un día especial; la atleta tamaulipeca llega a las instalaciones del Centro de Alto Rendimiento, viste zapatilla negra alta y vestido de coctel… los representantes de los medios de comunicación esperan afuera del CAR, donde también se encuentra el director de Deportes de Tampico, Daniel García; Verónica se nota un tanto nerviosa, pues el tiempo pasa y las invitadas especiales no llegan…“es que anoche no pudo despegar el avión de México por mal tiempo y se canceló, pero ya están por llegar”, se refiere a las seleccionadas nacionales, Ruth Castillo, y Cynthia Valdez y la técnica nacional de la Federación Mexicana de Gimnasia, Laura Acosta. 

“Vamos a empezar muchachos, se hace más tarde; Cinthia y Ruth, llegarán de un momento a otro”, afirma la tampiqueña; se dirige a la mesa central que se ha colocado en el CAR, inicia la conferencia de prensa en donde también están sus entrenadoras, Olga Lebedianskaya, Valentina Shirobokova y Daniel García.

El semblante de la atleta refleja preocupación, está nerviosa. No pasa mucho tiempo y da a conocer que a partir de este día inicia ya un proceso como entrenadora y que se unirá al trabajo de Alto Rendimiento con las entrenadoras rusas. 

La reunión con los medios de comunicación, concluye y Verónica da algunas entrevistas, expresa que está feliz por todo lo que le ha dejado el deporte de sus amores, la gimnasia rítmica.Se dirige al Polideportivo Tampico al lado de su inseparable compañera y amiga, su mamá, la señora Verónica Blizzard.

Todo está preparado para la gran gala de despedida, la gente empieza a llegar, está toda su familia, sus alumnas ya tienen puestos los atuendos con los que saldrán al escenario, “hola maestra” saludan, y la homenajeada contesta el saludo “holaaa”.

Con su mirada observa todos los detalles, se acerca a la mesa en donde se han colocado las medallas que obtuvo en competencias internacionales y nacionales, aquellas que ya son parte de la historia deportiva de Tamaulipas y de México.Ruth Castillo y Cynthia Valdez, están en el Polideportivo, saludan a quien fue su compañera por más de 12 años en la selección nacional, se dan un abrazo; Ruth no puede acompañar a Navarro en el escenario, se lo impide una férula colocada en su pié que está en rehabilitación tras una fractura, mientras Cinthia es conducida por Olga Levedianskaya tras bambalinas para explicar la manera en que saldrá a exhibir su rutina, en tanto que Verónica ya se cambia de ropa para la fiesta montada en su honor.

En el sonido local se da la bienvenida a los presentes, se proyectan algunas fotografías, retratos de las diversas etapas por las que pasó Navarro Blizzard en 18 años de competencias deportivas. El evento da inició, con “Las Golondrinas” como música de fondo. Dos de las pequeñas alumnas de la nueva entrenadora, (Verónica), hacen su primera presentación ante el público; Vero, no lo puede evitar, se asoma tras la mampara para ver el desarrollo de la nueva generación, aplaude mientras las niñas terminan sus rutinas. 

El derroche de talento inicia, primero con Edna García y Karen Villanueva, le siguen Andrea Garza y Damariz Juárez, además de una inspirada Rebeca Martínez; Vero, espera ansiosa para hacer su última presentación. 

Con el tema de Padam, su primera entrenadora expresa “bravo Verooo”, mientras la actuación de la ex seleccionada nacional continúa. 

El evento llega a su fin, y en cascada llegan los aplausos para la más grande gimnasta que ha tenido Tamaulipas, pero también las flores que en docenas ya están en sus manos, no puede contener el llanto, mientras Ruth Castillo se funde en un abrazo, también lo hace Olga Lebedianskaya, sus padres solo observan con lágrimas en los ojos, pues ha llegado el momento de decir adiós a una grande de la gimnasia nacional, ello entre las notas musicales de “Las Golondrinas” y con un nuevo reto para la tampiqueña, quien deja la duela con un solo anhelo, transmitir su técnica y conocimiento a las nuevas generaciones de la gimnasia rítmica.