Nuevos fármacos dan esperanza a pacientes con cáncer

El diagnóstico de esta enfermedad no tiene que ser necesariamente sinónimo de muerte.
Los tumores necesitan vasos sanguíneos para crecer, por lo que los nuevos medicamentos se enfocan en detener este crecimiento
Los tumores necesitan vasos sanguíneos para crecer, por lo que los nuevos medicamentos se enfocan en detener este crecimiento (Especial)

Guadalajara

Escuchar que el diagnóstico de lo que se padece o sufre un ser querido es cáncer, sin duda es una de las noticias más desalentadoras en materia de salud. De inmediato llena de miedo y dudas a cualquiera. Cada año, unos 15 mil mexicanos la escuchan, y el hecho es que muchos de ellos se enteran en etapas avanzadas, lo que vuelve el pronóstico de su enfermedad aún más sombrío. Aunque ya no necesariamente. Nuevos fármacos en desarrollo han sido aprobados en fechas recientes para el tratamiento de tumores malignos de mama, próstata, pulmón, colon y estómago, al constatar que detienen su avance y, además, producen menos efectos secundarios.

¿Qué son? Se trata de fármacos que se han incorporado paulatinamente al mercado en la última década. En principio se cuenta con los inhibidores de la angiogénesis, cuya función es impedir que se formen vasos sanguíneos nuevos. Los tumores necesitan vasos sanguíneos para crecer y diseminarse, por lo que de esta forma, se detiene o hace más lento el crecimiento o la diseminación de tumores, explicó el jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital de Ginecología del Centro Médico Nacional La Raza, Ricardo Villalobos Valencia.

Entrevistado por MILENIO Jalisco, el especialista destacó que adicionalmente, en casos como de tumores sólidos se cuenta con terapias dirigidas o terapias blanco, que son terapias específicas para un determinado tumor y han prolongado el tiempo de vida.

“En el caso de cáncer de colon contamos ya con anticuerpos monoclonales e inhibidores, medicamentos que van específicamente dirigidos contra el tumor, de tal forma, que el paciente que hace diez años era tratado sólo con quimioterapia, y su expectativa de vida no pasaba de los veinte meses; actualmente, con la terapia blanco, el paciente ya vive hasta treinta meses”, refirió.

Otro ejemplo es el cáncer de mama. Los últimos resultados con estas terapias blanco han reportado que la supervivencia en etapas avanzadas es de hasta los 56 meses. Algo que no era siquiera posible imaginar en el pasado. “Estamos entrando en una nueva era de fármacos que nos van a permitir que el cáncer, de ser una enfermedad considerada mortal a corto tiempo, se haga una enfermedad crónica”, sostuvo.

Ricardo Villalobos señaló que en muchos de los tumores más comunes, como los citados anteriormente, ya pueden aplicarse inhibidores y fármacos de terapia blanco y la mayoría ya están disponibles en el mercado; algunos de ellos ya están incluidos en el cuadro básico. “Otros por ser novedosos no están todavía a la venta porque requieren de un proceso administrativo, pero la gran mayoría están ya en el mercado y la otra buena noticia es que cada vez están surgiendo más medicamentos… en el cáncer de colon ya están en protocolo de uso extendido y los pacientes pueden ser incluidos en estos protocolos”.

(INTERTITULO) ¿Cuál es su función?

“Estos medicamentos van dirigidos contra unos receptores, estos receptores son proteínas que se encuentran en la superficie de las células tumorales, digamos que son como antenitas, y dichos medicamentos van dirigidos exactamente a pegarse a estos receptores, a estas proteínas, y lo que hacen es que interfieren para bloquear vías, se les llama vías de centralización de crecimiento tumoral, al bloquear estas vías de centralización, lo que hacen es que la célula se autodestruya, que la célula tumoral deje de reproducirse, y entonces, a diferencia de la quimioterapia, estos nuevos blancos moleculares, lo que permiten es no dañar a células normales, a células que habitualmente están en nuestro cuerpo y que no están alteradas, entonces con esto evitamos todos los efectos colaterales que provoca la quimioterapia actual”, describió.

Obviamente, con ellos se frena el crecimiento o la expansión del tumor. “El resultado final es evitar que crezca, que se replique, que se vaya a otros lados, conocido como metástasis, es lo que logran estos nuevos medicamentos.

De acuerdo con el especialista del Centro Médico Nacional La Raza, los médicos oncólogos conocen ya los fármacos nuevos y en desarrollo en protocolos. “No me equivoco si digo que la comunidad oncológica en México está tan actualizada como la de los médicos en Estados Unidos o Europa. Todos estos medicamentos, han venido a empapar a los médicos de conocimiento, de entender la biología del tumor y del cáncer, de tal forma que no creo que exista algún oncólogo que no conozca este tipo de mecanismos ni este tipo de medicamentos, a través de la educación continua, de eso se encargan tanto las instituciones como la industria privada y las asociaciones, de llevar el conocimiento oncológica a toda la comunidad médica”.

Para el doctor Ricardo Villalobos no habrá que esperar muchos años para arribar a la etapa en la que el cáncer se le considere una enfermedad crónica pero sin vivir con el miedo a que sea mortal.

“Ya estamos en esa época, ya estamos tratando pacientes crónicamente, tenemos pacientes con cáncer de colon que se diagnosticó la enfermedad muy avanzada y cuyo pronóstico quizá no sobrepasaba los dos meses, y que actualmente con estos medicamentos disminuyó el tumor, y su supervivencia ya se duplicó”, dijo, tras resumir: Hoy, el panorama es esperanzador… y se sigue investigando.

 

Claves

Inhibidores de angiogénesis y terapias blanco

Angiogénesis

Es la formación de vasos sanguíneos nuevos. Los tumores necesitan vasos sanguíneos para crecer y diseminarse. Y los inhibidores de la angiogénesis lo frenan.

La Administración de Alimentos y Drogas de Estados Unidos (U.S. Food and Drug Administration, FDA) ha aprobado varios inhibidores de la angiogénesis para el tratamiento del cáncer.

Los inhibidores de la angiogénesis tienen menos efectos secundarios que la quimioterapia, pero es posible que solo detengan o atrasen el crecimiento del cáncer y no lo erradiquen por completo.

Los inhibidores de la angiogénesis bloquean el crecimiento y diseminación de los cánceres más agresivos como los de pulmón y mama.

Actualmente se realizan investigaciones para el tratamiento de diferentes tumores sólidos como el cáncer de pulmón, mama, ovario, hígado, riñón, páncreas, colorrectal y estómago.

 

Terapias blanco

Son fármacos que interfieren en moléculas específicas que participan en el crecimiento y supervivencia de las células.

Las terapias dirigidas contra el cáncer interfieren con la formación de vasos sanguíneos en tumores, que promueven la muerte de células cancerosas.

Los fármacos tradicionales de quimioterapia, por el contrario, actúan contra todas las células que se dividen.

Fuente: Instituto Nacional del Cáncer de EU