Obispo bendice labor altruista de equinoterapia

José Guadalupe Galván Galindo visitó la cuadra "Paraíso" del ejido La Concha, en Torreón, donde se atiende a niños y personas con capacidades diferentes o que hayan sufrido algún accidente.
Galván Galindo bendijo las instalaciones y al personal que brinda este servicio.
Galván Galindo bendijo las instalaciones y al personal que brinda este servicio. (Manuel Guadarrama)

Torreón, Coahuila

El obispo de Torreón, José Guadalupe Galván Galindo, visitó la cuadra "Paraíso" del ejido La Concha, en el municipio de Torreón, para bendecir sus instalaciones y el trabajo de equinoterapia que ahí se realiza de forma altruista.

Cecilia Macías Hernández, voluntaria del sitio, informó que el obispo estuvo acompañado por el sacerdote Gerardo Garay, juntos recorrieron las instalaciones, platicaron con los padres de familia de los menores que son atendidos cada fin de semana y finalmente bendijo el lugar.

En la cuadra "Paraíso", de Adrián Sánchez y Erika Ramírez, Galván Galindo compartió impresiones sobre la actividad que se lleva a cabo y a donde acude un promedio de 25 niños que son atendidos por Juan José Arellano y su equipo de trabajo integrado por voluntarios y jóvenes universitarios.

Los jóvenes universitarios son de gran ayuda, pues la tarea de cada sábado no es nada fácil por diversos factores.

Más tarde, el obispo montó uno de los siete caballos que son utilizados en la cuadra, dio un paseo y luego de un intercambio de opiniones con los visitantes, dio sus bendiciones a las persona reunidas en ese momento en la cuadra que se encuentra localizada en el interior del ejido La Concha.

Cabe destacar que Juan José Arellano estudió una especialidad en la Ciudad de México para poder practicar la equinoterapia, a su regreso a La Laguna contactó al matrimonio Sánchez Ramírez, que ya había adelantado algunos trámites para poder facilitar su cuadra a personas especializadas y que sus caballos pudieran ser parte de un programa similar al que les presentó el médico veterinario.

La labor está destinada a niños y personas con parálisis cerebral, Síndrome de Down, déficit de atención, retraso mental o que hayan sufrido algún accidente que requiera de terapia de rehabilitación, comenzó a brindarse y más tarde se capacitó a 15 voluntarios, algunos de ellos para tratar directamente a las personas que acuden a la cuadra a recibir equinoterapia.

La voluntaria del sitio mencionó que los jóvenes universitarios son de gran ayuda, pues la tarea de cada sábado no es nada fácil por diversos factores como el clima y las circunstancias físicas de cada niño que acude a recibir terapia al lugar.