Practican equinoterapia en expo del Ejército Mexicano

De manera espontánea, se creó un espacio para que pequeños con discapacidad puedan convivir con los caballos que se encuentran en la muestra “Fuerzas Armadas, Pasión por Servir a México”.
Se crea un vínculo especial entre los pequeños y el caballo.
Se crea un vínculo especial entre los pequeños y el caballo. (Guadalupe Sánchez)

Guadalupe

La Pasión por Servir a México no se queda sólo en las exposiciones o en las fotos del recuerdo.

El capitán segundo de Caballería, Rubén Antonio Sánchez Fonz, es jinete  y entrena al equipo de salto del centro ecuestre de alto rendimiento de la Secretaría de la Defensa Nacional, pero sin saber se convirtió en un terapeuta con su caballo para ayudar a niños con discapacidad.

Durante el desarrollo de la exposición denominada “Fuerzas Armadas, Pasión por Servir a México”, surgió la inquietud de algunos padres de familia.

Por lo que se creó un espacio para que antes de las 10:00, cuando abre la muestra, los menores puedan montar a los equinos, acompañados por el capitán Sánchez Fonz, quien con cariño y palabras dulces, les habla a los niños mientras los ayuda a tocar el caballo.

 “En realidad la equinoterapia es nuevo para mí, he sabido que es muy bueno para los niños con capacidades especiales porque los ayuda mucho en su desarrollo y a limitar un poquito el efecto de su enfermedad.

“Es una nueva experiencia para mí, es algo muy bonito, es algo que me deja una experiencia de vida muy bonita para darle un aprendizaje a mis hijos y que vea la gente también que aparte de soldados, somos seres humanos”, declaró.

Tras dos semanas de estos ejercicios diarios, el capitán reconoció que ha llegado a sentir cariño por los niños. Y aunque primero le tenían temor, ahora le extienden los brazos para que los lleve a dar un paseo en el lomo del noble potro.

Kenia es una niña de cinco que a la que le diagnosticaron síndrome de Rett, una condición que  se caracteriza por presentar atrofia cerebral, hiperamonemia y comportamiento autista, entre otros.

Su madre Beatriz Isleño la ha llevado a montar desde hace dos semanas y asegura que en ese tiempo la pequeña ha logrado extender nuevamente sus manos, está más relajada y alegre.

“Gracias a Dios que ya tenemos dos semanas con este apoyo que nos han dado y he visto mucho avance, yo estoy muy contenta y agradecida”, señaló.

La experiencia de vivir de cerca el contacto con el Ejército mexicano y la Fuerza Aérea, está por llegar a su fin el próximo martes 12 de agosto.

Los regiomontanos han dado una respuesta superior a lo esperado, según cifras de asistencia.

Hasta la tarde del viernes el número de visitantes superó los 861 mil, una cifra que supera por 300 mil a los asistentes a esa misma exposición en Acapulco. El acceso es gratuito en horario de 10:00 a 20:00.