Informe con tintes de mitin y destape en Guadalajara

En el segundo evento estuvieron presentes los presidentes nacionales de PAN, Anaya; PRD, Barrales, y de MC, Delgado, además de Raúl Padilla, el líder del Grupo Universidad.

Guadalajara

Ante la presencia de los presidentes nacionales del partido de la Revolución Democrática, Acción Nacional y Movimiento Ciudadano, Alejandra Barrales, Ricardo Anaya y Dante Delgado respectivamente, Enrique Alfaro rindió su segundo informe de actividades como presidente municipal de Guadalajara, y señaló que desde el lugar en donde esté, luchará por “refundar” Jalisco, declaración que aunque dijo no se trata de un destape, todos sus simpatizantes lo asimilaron como tal, al despedirlo con el grito de "Alfaro Gobernador".

Este martes pareció está reservado para Guadalajara y su alcalde, que no tuvo ni en la oposición, ni en otras demarcaciones a quien “le hiciera mosca”, en lo que muchos aseguran que fue el último que informe que rindió como alcalde.

Lo hizo en dos eventos, uno de ellos el de los protocolos, en sesión solemne de ayuntamiento, acompañado del pleno y en el que estuvieron presentes además del gobernador del estado, Aristóteles Sandoval, un representante del poder judicial y otro por parte del legislativo, aunque este último cabe señalar que no fue el presidente de la mesa directiva del congreso del estado, sino el coordinador de la bancada de Movimiento Ciudadano, Ismael del Toro.

En el mensaje que ofreció, el alcalde se trasladó dos años atrás, al 2015 cuando llegó a la presidencia municipal de Guadalajara, y recordó haberse comprometido a que la ciudad cambiaría, y que la manera de hacerlo sería estableciendo una idea y visión de gobierno que le ayudará a tomar el control del mismo.

El primer dato que ofreció el mandatario no fue parte de la rendición de cuentas programada, sino del discurso, pero además se trató de un dato que para muchos no es motivo de presunción, más bien de crítica, pues al agradecer a los funcionarios que lo han acompañado en los dos años de gobierno se refirió a 13 mil trabajadores, una cifra que supera la de cualquier administración pasada y que se refleja en el gasto destinado al pago de nómina, aunque después dijo, el porcentaje que representa sobre el ejercicio fiscal ya es del 39 por ciento, cuando antes era del 52 por ciento.

Comparar las condiciones de la capital de Jalisco, antes y después de Alfaro, fue una acción recurrente durante el discurso, habló entonces de errores y omisiones de sus antecesores, lo que le dio pie a presumir un gobierno ordenado, con finanzas sanas y prácticas innovadoras en materia de transparencia, un gobierno "más eficiente y honesto" puntualizó.

“Teníamos una ciudad que se había acostumbrado a vivir en el desorden, teníamos un municipio que enfrentaba el enorme desafío de recuperar la paz y tranquilidad con justicia y con oportunidades para todos, había que empezar a ordenar el gobierno, no podríamos hacer una agenda de transformación de la ciudad si no iniciábamos en casa y transformar el gobierno significó un enorme reto que pudo lograrse, y no lo digo como un proceso terminado, porque nada de lo que voy a presentar en este informe puede plantearse como un logro acabado, estamos en un proceso de trnsformación”.

Las palabras del alcalde en el palacio municipal las pudieron seguir a través de una transmisión en vivo, los 4 mil 200 invitados que acudieron al evento que se desarrolló en el salón Jalisco de la Expo Guadalajara, donde por tiempo no escatimaron, pues sí ya el presidente municipal ya había destinado 45 minutos para el discurso de palacio, aun le quedó saliva para hablar durante más de dos horas en el centro de exposiciones.

La transmisión mientras habló el alcalde fue perfecta, varias tomas, algunas frontales, el sonido adecuado, sin embargo, fue claro que no hubo el mismo empeño al momento en que el gobernador tomó la palabra, pues las tomas de la cámara fueron abiertas, nunca dejando como principal atención a Aristóteles Sandoval, incluso, el audio se registró más bajo, al grado que el ruido por las conversaciones en el salón sobresalían al sonido de las bocinas.

Finalmente Enrique Alfaro arribó a Expo Guadalajara y dio inicio un largo, muy largo mensaje que estuvo acompañado por 18 videos de producción municipal alusivos a programas y acciones gubernamentales, resaltó la inversión en obra pública, la creación de programas sociales como “Hecho por Mujeres” y “Becas prepárate” con el que se le otorga un apoyo económico a todos los alumnos de bachillerato que no fueron aceptados por la Universidad de Guadalajara, con el fin de que mantengan sus estudios de preparatoria en instituciones privadas.

Guadalajara puede presumir “finanzas sanas”, prosiguió el alcalde, que sostiene que su administración convirtió al ayuntamiento tapatío en un ente público con mayores recursos, con un gasto más eficiente y con una apuesta para la recuperación de los espacios públicos, el rescate de las unidades de Cruz Verde y un gobierno que con un programa de arte público, logró poner en la agenda de la ciudad el tema de la cultura y el arte.

La autocritica fue la de moda, es decir, aceptar que falta mucho por hacer y que los resultados no son los que quisieran haber obtenido en algunos aspectos, como la seguridad pública, donde el mandatario sostuvo que como gobierno no estarán “tranquilos y no diremos que lo estamos haciendo bien mientras el ciudadano no se sienta seguro”, posteriormente se mencionó a un culpable: el Sistema de Justicia Penal, calificado como “un golpe terrible a las estrategias de seguridad que ha permitido que la violencia gane terreno y que los ciudadanos pierdan la paz”.

Después de dos horas de mensaje, y de la casi veintena de videos que parecían dedicados a tratar de justificar los cinco millones de pesos que recibe la empresa de comunicación “La Cobacha”, justo cuando algunos bostezos comenzaban a aflorar en los rostros que miraba de un lado a otro como si buscarán una respuesta a la pregunta de ¿a qué hora va a acabar?, justo en ese momento el alcalde dio el mensaje que todos los presentes esperaban.

“A partir de hoy inicio una ruta desde mi condición de presidente de Guadalajara, y en donde me toque estar, así sea como ciudadano común sin ningún cargo público, voy a iniciar una lucha para refundar al Estado de Jalisco, para refundar sus instituciones, para refundar sus leyes, para refundar la vida pública de este estado, porque ya no da para más y ya no aguanta cambios de maquillaje, ya no aguanta más cambios cosméticos, tenemos que limpiar a las instituciones públicas y enfrentar el gravísimo problema que hoy significa la impunidad y la corrupción”.

Este último mensaje de alrededor de dos minutos fue suficiente para levantar a la gente de sus asientos, para dar el grito de inicio de las porras, los aplausos; significó el momento para que sacaran las cartulinas que algunos tenían guardadas con mensajes de “estamos contigo”, fue suficiente para dar el mensaje que sus simpatizantes esperaban, Enrique Alfaro será contendiente por la gubernatura del estado en 2018, un mensaje que dio a entender pero no dijo, y al cual los presidentes de los partidos Acción Nacional, PRD y Movimiento Ciudadano, además del líder moral del grupo UdeG, Raúl Padilla, aplaudían.

GPE/SRN