Familiares dificultan rehabilitación de adictos: A.C.

En el centro "Drogadictos Anónimos A. C" se encuentran 40 personas que son apoyadas con terapia y actividades con el fin de que se recuperen de su adicción, situación que en ocasiones se dificulta ...
Pan de muertos
Entre las actividades que se realizan son la elaboración de pan, el cual se vende para obtener recursos. (Héctor Mora)

Reynosa

A través de actividades deportivas y oficios, como el de la panadería, jóvenes reynosenses buscan contrarrestar su adicción a las drogas en el centro Drogadictos Anónimos A. C., ubicado en esta frontera.

El presidente del grupo "Despertar de Drogadictos Anónimos", Iván Palomares, refirió que este centro de rehabilitación cuenta con capacidad para atender a 60 personas, quienes como parte del tratamiento permanecen internados por espacio de tres meses.

Refirió que como parte de las terapias que se brindan a las personas que llegan en busca de una rehabilitación destacan diversas actividades entre ellas las de realizar pan dulce para su comercialización.

Explicó que el pan se elabora dentro de las instalaciones de "Drogadictos Anónimos", que cuentan con dormitorios, cocina, cancha multiusos, baños, una sala de conferencias o reuniones entre otras áreas, se vende al público en general como una forma de subsistir, pero además de transmitir un mensaje a quien lo compra.

"A través de la venta de pan dulce que elaboran los muchachos en las instalaciones vamos ofreciéndolo casa por casa y damos el mensaje a quien nos quiere escuchar, esa es una manera de prevenir que más personas caigan en el vicio", dijo.

Iván Palomares, quien llegó al centro de rehabilitación hace 20 años con problemas de drogadicción, afirmó que a través de diversas actividades buscan apoyar a las personas que enfrentan esta enfermedad.

"La función no es que sean panaderos, queremos que estudien, que aquellos que no han concluidos sus estudios lo hagan, pues la mayoría de las personas que nos llegan oscilan entre los 17 y 22 años de edad", dijo.

Precisó que actualmente se encuentran unos 40 varones internados, ya que en Reynosa solo se aceptan personas del sexo masculino, por reglas de la institución no se permite el ingreso de menores de edad ni mujeres.

Añadió que además de los 40 jóvenes internados, existen otros 50 que periódicamente acuden a recibir pláticas y participar en conferencias.

Explicó que cuando una persona ingresa al centro de rehabilitación, la familia solo lo puede visitar una vez al mes, misma que además está obligada a asistir a una plática informativa en donde se dan a conocer las características de la enfermedad (drogadicción) y del enfermo.

"Buscamos tener platicas con los familiares para que no se dejen engañar, al momento de verlos no los vean como héroes que van llegando de la guerra, pero si con todo el amor del mundo sin solaparles sus chantajes, ya que luego batallamos más con la familia que con la gente del grupo", dijo.

Señaló que la recuperación es lenta y depende de la voluntad de las personas de querer salir de las drogas para reincorporarse a la vida productiva nuevamente.