Convencer a familiares, la tarea difícil de la donación

Los coordinadores de los hospitales tienen un trabajo complicado, pues intentan persuadir a las familias de pacientes con muerte cerebral para que donen los órganos y "den vida" a otras personas.
María José Sebastián, médico nefróloga pediátrica en la Clínica 25 del IMSS; María del Rosario Múñoz, del Colegio Mexicano de Medicina Crítica; y Martha Susana Pérez Cornejo, coordinadora del Hospital General del Estado en Hermosillo, Sonora.
María José Sebastián, médico nefróloga pediátrica en la Clínica 25 del IMSS; María del Rosario Múñoz, del Colegio Mexicano de Medicina Crítica; y Martha Susana Pérez Cornejo, coordinadora del Hospital General del Estado en Hermosillo, Sonora. (Foto: Daniela Mendoza Luna)

Monterrey

Una de las tareas más complicadas e imprescindibles en la donación de órganos es la que realizan los y las coordinadoras en los diferentes hospitales, ya que su labor consiste en convencer a los familiares del paciente con muerte cerebral sobre permitir la donación y con ello "dar vida" a otros.

María José Sebastián, médico nefróloga pediátrica en la Clínica 25 del IMSS y coordinadora de Donación, señala que es muy difícil obtener el objetivo independientemente del abordaje, por lo que en primera instancia se debe contar con un diagnostico específico, valorado y confirmado de la muerte encefálica.

"Nos acercamos con la parte humana, olvidamos nuestra parte médica y te acercas en el contexto de una familia que está sufriendo y hacerles ver que en este contexto, la donación es una opción que pueden tomar", dice.

Deben poder explicar que una vez que se presenta la muerte encefálica, el resto de los órganos dejará de funcionar en un lapso de cuando mucho dos días.

Explica que el sentido común, el buen trato y la amabilidad son las herramientas para poder abordar estas situaciones.

"Decirles que esto no es más que generosidad, fraternidad y de ser ellos quienes lo necesitaran, estaríamos buscando lo mismo para ellos, que quizá es un poco de trascendencia", dijo.

Indicó que el asunto se facilita mucho cuando la persona ya ha mencionado algo sobre el tema, o bien si conocen a una persona trasplantada. Lo importante es, sobre todo, no presionar; si quieren pensarlo, dan un tiempo razonable dentro de lo que se requiere para que los órganos sigan siendo viables.

Para ella lo importante es no soltar a la familia una vez que dan el sí, porque siguen requiriendo de su apoyo para los trámites finales, ya que este tipo de experiencias si son positivas son la mejor campaña de promoción que puede existir.

Martha Susana Pérez Cornejo, coordinadora del Hospital General del Estado en Hermosillo, Sonora y médico intensivista, reconoce que el éxito del proceso es multifactorial pero la figura del coordinador es determinante.

"Desde 2009 están en labor de profesionalización, que sean médicos y quienes llenen más el perfil, médicos intensivistas, medios internistas y en su caso generales.

"En sí, el trabajo de coordinación es amplio e implica muchas cosas, no sólo obtener el sí de la familia, sino el elaborar la logística dentro del hospital", cuenta.

Deben estar al pendiente del diagnóstico y el mantenimiento del donante para que los órganos estén en las mejores condiciones una vez que se han donado.

"Es un trabajo tras bambalinas que implica bastante tiempo, paciencia, porque a veces son horas, hay que darle sostén emocional a la familia, porque de eso depende en gran parte su decisión", dijo.

Señaló que el coordinador debe estar informado por parte de sus compañeros para actuar de manera inmediata, porque a partir de la afirmativa se despliegan una serie de pasos que deben ser precisos.

Pérez Cornejo explica que se tiene que trabajar a contrarreloj, porque en algunos casos, el órgano no va a ser trasplantado dentro de los límites del estado, y entonces el hospital, la tripulación, los médicos receptores y el paciente deben estar conectados y moverse al mismo ritmo, ya que la vida de los órganos es limitada.

Todo ello debe hacerse sin dejar de estar al pendiente de la familia que ha decidido hacer la donación, acompañándolos hasta el último momento en que el cuerpo de su familiar les es entregado para los servicios funerarios.