Disfunciones sexuales… un problema de dos

Los problemas en la respuesta sexual humana no sólo afectan la salud, autoestima y calidad de vida del individuo que los padece, sino también la relación de pareja.
Hay disfunciones sexuales masculinas y femeninas. De ambas, actualmente se diagnostican muchos más casos que hace diez años
Hay disfunciones sexuales masculinas y femeninas. De ambas, actualmente se diagnostican muchos más casos que hace diez años (Especial)

Guadalajara

Cuando el deseo sexual no llega por más viril que sea, ni aunque su chica aparezca en negligé. O cuando no se alcanza la excitación o el orgasmo, a pesar de amar a su pareja; y se trate ésta de una situación recurrente, o que se prolongue por más de tres meses sin ninguna enfermedad física de por medio, se está ante un problema de salud que tiene nombre: disfunciones sexuales.

Las disfunciones sexuales son los “problemas en la respuesta sexual humana”, las que afectan el deseo, la excitación o el orgasmo; dañando no sólo la salud, autoestima y calidad de vida del individuo que los padece, sino también la relación de pareja. Y como cualquier enfermedad, requieren tratamiento.

Hay disfunciones sexuales masculinas y femeninas. De ambas, actualmente se diagnostican muchos más casos que hace diez años, pero en opinión de la especialista Patricia Becerra García, presidenta del Colegio Mexicano de Sexología y Educación Sexual, esto obedece a que hay mayor información y apertura sobre el tema.

“No habría determinantes definidos para pensar que están aumentando, lo que pasa es que la gente antes no hablaba de esto, no se animaba a ir al consultorio y no había servicios de sexualidad”, dijo, además de cuestiones culturales. “Sobre todo en el caso de las mujeres, que no reclamaban a sus parejas quedar insatisfechas, pues incluso se concebía la relación íntima como una obligación conyugal”.

En entrevista con MILENIO JALISCO, la experta señaló que la eyaculación precoz es la disfunción sexual más frecuente en los varones; si bien hay mayor difusión de la disfunción eréctil a raíz de que apareció en el mercado el Viagra (sildenafil) y otros medicamentos. “Son difíciles las estadísticas, pero desde una perspectiva cultural, hasta 60 por ciento de los varones pueden presentar eyaculación precoz alguna vez, en mayor o menor grado”, acotó.

Este problema aparece en todos los grupos de edad, mientras que las dificultades para tener o mantener una erección se concentran a partir de los 40 años en adelante (hay unos 6 millones de casos en todo el país), aún cuando circunstancialmente puedan presentarse en alguien más joven o por situaciones específicas como una diabetes juvenil, dijo.

La eyaculación precoz tiene determinantes culturales debido a “mensajes incorrectos de cómo ejercer el autoerotismo (masturbación) y la respuesta rápida para eyacular”, refirió Becerra, tras hacer hincapié en que adolescentes y jóvenes deben saber que no es mejor quien ‘termina más rápido’, sino al revés: quien puede retardar la eyaculación y darse el tiempo suficiente para vivir una experiencia más plena y satisfacer a su pareja. Este problema se puede resolver de manera definitiva con reentrenamiento del varón y ejercicios con su pareja.

En tercer lugar, y con tendencia al incremento, se presenta falta de deseo sexual en el varón, relacionado principalmente al exceso de estrés, dijo la doctora.

 

Disfunciones sexuales femeninas

En las mujeres, en cambio, la falta de deseo es la disfunción sexual más común, en buena medida también vinculada a factores culturales y a la falta de comunicación con su compañero; al hecho de no ser suficientemente acariciadas, estimuladas, el ser pasivas; el pensar en la relación sexual únicamente como coito, enumeró. Recomendó “abrir la visión y que los hombres se conviertan en mejores amantes y sepan disfrutar ellos mismos del erotismo, de la caricia, mejora muchísimo la relación sexual de pareja”.

En segundo lugar las mujeres presentan trastornos por falta de excitación –generalmente también acompañada de falta de deseo- y en tercero dificultad para alcanzar el clímax sexual (anorgasmia). Si bien, muchas mujeres creen que  tienen este problema cuando no es así; sino que tienen una idea equivocada de lo que en realidad es un orgasmo, influenciadas por estereotipos que han visto en el cine o la televisión, y no valoran lo que sienten, citó. “Es importante que aprendan a reconocer sus sensaciones y un aspecto fundamental para lograrlo es el autoerotismo… todavía un tema tabú”, añadió la sexóloga.

Otras disfunciones sexuales menos comunes en las mujeres, son la dispareunia (dolor ante la penetración), que puede deberse a la falta de lubricación vaginal por una inadecuada estimulación; el vaginismo (contracción vaginal que impide la penetración) y la evitación fóbica del encuentro sexual; donde ya hay componentes psicoemocionales más complejos. La presidenta del Colegio Mexicano de Sexología apuntó que todas las disfunciones sexuales son reversibles con tratamiento según sea el caso, por lo cual es aconsejable acudir con un especialista.

Becerra García indicó que en la medida que se promueva “una visión positiva del encuentro erótico, de cómo éste fortalece el vínculo afectivo y la relación de pareja, y del mismo valor positivo del placer como un bien y algo saludable”, se podrán superar disfunciones sexuales de todo tipo y llevar una vida más plena.

 

 

Claves

Disfunciones sexuales

 

Son los problemas que afectan la respuesta sexual humana:

 

El deseo (las “ganas” de tener una actividad sexual)

La excitación (en las mujeres dificultad para “sentirse excitada” durante el encuentro sexual y en los hombres incapacidad de tener o mantener una erección).

El orgasmo (el hombre no experimenta las sensaciones placenteras del orgasmo, aún cuando eyacula; la mujer no llega al orgasmo).

 

Deben presentarse por varias ocasiones y durante más de tres meses.

 

Tienen origen biológico (problemas de tiroides, hormonales, diabetes, hipertensión); psicológico (depresión, ansiedad, estrés, problemas de pareja, abuso) y/o cultural (culpa, vergüenza, ignorancia).

 

La disfunción sexual global afecta tanto el autoerotismo como la relación íntima con la pareja. La parcial sólo se presenta en relaciones de pareja y la selectiva únicamente afecta al estar con una persona  en específico.

 

Deben ser tratadas por sexólogos clínicos o terapeutas sexuales; además del médico tratante cuando existen causas orgánicas.

 

 

Fuente: Asociación Mexicana para la Salud Sexual A.C.

http://www.amssac.org/biblioteca/disfunciones-sexuales/