Un héroe de tiempo completo

El oficial José Abel Contreras Argumedo es un ejemplo para sus tres hijos, quienes se sienten muy orgullosos de tener un papá policía.
José Abel Contreras es elemento de la Dirección de Seguridad Pública de Torreón, asignado a la vigilancia de una institución bancaria.
José Abel Contreras es elemento de la Dirección de Seguridad Pública de Torreón, asignado a la vigilancia de una institución bancaria. (Armando Moreno)

Torreón, Coahuila

"Te alineas o te alineas", fueron las palabras más sabias que escuchó en su niñez el oficial José Abel Contreras Argumedo, elemento de la Policía Municipal, cuando su padre lo metía en cintura.

Ahora como padre de familia, él dialoga con sus hijos para educarlos y llevarlos por el buen camino y hacerles ver el respeto, la tolerancia, la paciencia y la cordura se emanan desde el hogar.

José Abel Contreras, de 51 años de edad, es elemento de la Dirección de Seguridad Pública de Torreón y está asignado en la vigilancia de una institución bancaria, misma que se encuentra ubicada en las cercanías del Bosque Venustiano Carranza de Torreón, de igual manera, cuenta con 27 años de servicio y su comportamiento es prudente, con la finalidad de ser un ejemplo para sus tres hijos, quienes se sienten muy orgullosos de tener un papá policía.

Saúl, de 19 años de edad, así como Fernanda, de 21 años, hijos del oficial José Abel Contreras, denotan una agradable expresión, una sonrisa y ambos coincidieron al expresar lo especial que es su papá con ellos, en el momento que se acerca con amor de sacrificio a inculcarles el buen ejemplo y las buenas costumbres que dejan herencia a través de los años.

"Mi papá es mi héroe y mi protector", dijo Saúl, quien recuerda momentos muy especiales al lado de su padre.

"Mi papá nos llegó a poner en cintura y ahora comprendemos porqué lo hacía", explicó, además aseveró que se siente muy orgulloso que su padre sea un policía de la ciudad, lo que demuestra que está dispuesto a cuidar al ciudadano cuando éste se encuentre en una situación adversa.

Por su parte, Fernanda coincidió con todos los comentarios que hizo su hermano Saúl, al expresar que ambos tienen un papá ejemplar, quien cuida, protege, guía, alienta a la familia que está conformada por tres hijos, esposa y el oficial Abel.

Con la mirada clavada en sus manos, el oficial Abel recuerda a su padre, quien todavía vive y ofrece instrucción y consejo.

"Él era ferrocarrilero y trabajó mucho para sacarnos adelante a mí y a mis hermanos [...] no se me olvidan aquellos regaños enérgicos que nos daba y todo para ser un hombre de bien", recordó el oficial Abel, quien contó que la inspiración que le brindó su padre fue detonante para tomar decisiones propias y certeras en la vida, tales como decidirse a ser un policía de Torreón.

"Sí me llegó a reprender con fuerza, pero era necesario en aquél entonces y lo hacía para no desviarme del bien", dijo Abel, quien añadió que a los castigos enérgicos a base de golpes no les apuesta mucho, sino que le apuesta al diálogo, a la concordia y al buen entendimiento entre sus hijos y su esposa.

"Qué le puedo decir, mis tres hijos han salido muy buenos, me respondieron en sus estudios, la mayor es profesionista y los otros dos todavía estudian", como padre orgulloso, dijo Abel, quien explicó que el objetivo principal como jefe de familia es mantenerlos a todos felices con amor, sacrificio y con niveles de conciencia en su máxima expresión.

El oficial Abel recordó a su padre como una figura de mucho respeto, además era su amigo, su héroe incluso hasta su ídolo y un ejemplo a seguir.

"Yo quería ser como mi papá", dijo con una sonrisa y añadió que desde niño traía la inquietud de ser policía por su abuelo materno y añadió que se desvió hacia otro camino y no siguió los pasos de papá.

Para el oficial Contreras ser papá va más allá de engendrar y mantener económicamente a los hijos, así como a la esposa, está firmemente convencido que el ejemplo impecable que se predica desde el seno familiar, está fundamentado en el amor de sacrificio, de ofrendar la vida por las próximas generaciones que podrían dejar un legado importante entre cada descendencia.