Festejan al rey de la casa

Muchas personas optaron por realizar una carne asada para convivir con sus papás en éste su día; otros decidieron ir a un restaurante.

Monterrey

La fila para poder comprar cortes de carne, verduras, chicharrón, cerveza y otros productos típicos de una carne asada empezó desde las 10 de la mañana del domingo. La carnicería Ramos del sur de Monterrey se vio atiborrada desde muy temprano, con familias que buscaban realizar sus compras para festejar a los padres en su día.

Luis y Rodolfo Hernández no fueron tan precavidos, y llegaron al popular punto de venta alrededor del mediodía. Su mamá los mandó a comprar carne, chiles serrano, y salchichas, entre otras cosas que tienen anotadas en su celular. Es hora de celebrar a papá, les dijo, y los "amenazó": ellos serían los encargados de asar la carne.

"Papá no va a mover un dedo hoy, nos dijo mamá. Es su día, y él quiere carne asada, pero no asarla. A papá lo celebramos en casa", explica Luis. 

 

¿No sería más cómodo ir a un restaurante?

"Pues sí, pero es que él quiere carne asada. Aparte es más a gusto. Prendemos el carbón en la casa, preparamos la comida, vemos la tele y nos echamos las cervezas", responde Luis, primogénito de la familia Hernández. 

No son los únicos: la fila de clientes esperando su turno es larga, pero son mayormente mujeres y hombres jóvenes los que hacen fila. Unos son padres, pero festejarán junto al suyo. Otros han sido designados hombres de la casa en este día, y ayudarán a sus mamás y hermanas a preparar la comida. El papá es el rey de la casa en este día. 

Algunos sí acudirán a restaurantes, como Rosa Tamez y su esposo. Están haciendo fila en el lugar para satisfacer el antojo de Javier, su esposo, quien despertó con ganas imperdonables de comer chicharrón de la Ramos. Más tarde acudirán a La Nacional, uno de sus restaurantes favoritos junto a sus dos hijos de cuatro y dos años.

Otros, como Pancho y Ana González, aprovecharon que esta carnicería se encuentra casi en la salida hacia la carretera Nacional. El rancho de los papás de Pancho está en Allende, y allá es donde festejarán toda la tarde junto a toda la familia. 

"Nos tocó llevar carne, chicharrones y cerveza. Y pues de una vez, ¿no? Allá entre todos vamos a preparar la comida", asegura Pancho. 

"A mi suegro ya lo festejamos ayer, en su casa. Hoy toca a mi familia... Porque es el Día del Padre, y yo soy el papá, entonces el mero día toca con mi familia", explica entre risas.

La Cámara Nacional de Comercio de Monterrey espera un repunte de ventas de 15 por ciento en este día, mientras la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac) estima lo mismo en los restaurantes locales. Sin embargo, ambas instituciones reconocen que el incremento es poco si se compara con la derrama económica del Día de las Madres. 

Jesús Cantú Gutiérrez explica que esto es algo que se puede confirmar en su negocio. Vende flores cerca del cementerio cada vez que se celebran este tipo de días (Día de la Madre, Día del Niño, Día de los Muertos, etc), y asegura que el Día del Padre no significa grandes ganancias para él o los demás floreros. 

"Pues me pongo porque es tradición, y siempre hay gente que sí va al panteón. Pero es muy poco. Casi nadie va a visitar a sus papás, es más con la mamá o con los niños cuando mueren chiquitos. No, con los papás no, yo creo que he vendido unos tres arreglos en las tres horas que tengo aquí, y ya en la tarde ya es más difícil que vaya gente al panteón".