Ser papá es cosa de alegría y risas

Los padres payasos viven la paternidad desde un mismo enfoque. Sus hijos han llegado para convertirlos en mejores artistas, más sensibles y receptivos de las emociones de su público.
Los payasos que son padres equilibran su vida entre el maquillaje y el aprendizaje.
Los payasos que son padres equilibran su vida entre el maquillaje y el aprendizaje. (Milenio Digital)

Torreón, Coahuila

Unidos por la profesión, cinco hombres viven la paternidad y responsabilidad de educar a sus hijos, una tarea diferente cuando los crían detrás de un maquillaje que refleja alegría para muchos más niños.

“Mis hijos son mi mayor orgullo”


Emilio Meraz Torres, 'Globito'

Payaso de circo

En reposo por una reciente operación, Emilio Meraz, no deja de reír a cada momento, sus setenta y cuatro años de edad parecen pocos ante la energía y lucidez que muestra.

Los recuerdos en su mente permanecen frescos, como si hubiera sido ayer cuando debutaba como payaso en la pista del circo Águila, propiedad de su padre Abundio Meraz.

“Hacer reír a la gente es el arte más difícil, comenta, “pero a mí se me ha hecho fácil porque  cuando salto al escenario y veo que la gente se ríe y aplaude, pues más me vuelo".

Miembro de una familia de veintisiete hermanos, Globito nació en Viesca Coahuila, pero se considera matamorense por adopción.

Globito es padre de cinco hijos, tres hombres y dos mujeres, todos dedicados al espectáculo y trabajando en diferentes circos por todos el país y el extranjero.

“Mis hijos son la mayor bendición que he recibido de Dios, Globito tiene el don de hacer reír y de ser sensible con la gente, pero Emilio ha sido bendecido con cinco hijos”.

Entre risas comenta “la mayor tristeza de un payaso es que sus hijos no se rían de él. Por más que me esfuerzo en hacer gestos y ademanes no logro sacarles una sonrisa”.

Afirma que a sus hijos les ha inculcado la disciplina y la vocación para la vida circense, por lo que dice sentirse orgulloso de que sus hijos hayan tomado el mismo rumbo.

“Qué mayor regalo de la vida que tus hijos demuestren su admiración por ti, haciendo lo que tú haces” finalizó.


“Todo lo hago por mis hijos”


Botitas

Payaso de crucero

Bajo el ardiente sol de mediodía, la multicolor figura del Payaso Botitas se coloca frente

a los automóviles mientras esperan el semáforo en rojo e inicia su rutina de malabares con aros al ritmo del silbato.

La repetirá varias decenas de veces, durante cuatro o cinco horas.

Este es el día a día de un padre de familia que obligado por las circunstancias de falta de empleo, realiza esta actividad desde hace veintiséis años que llegó a La Laguna desde Durango capital.

Sus cuatro hijos son la razón principal de su esfuerzo, “hago esto porque tengo que llevar el sustento a la casa, además quiero que mis hijos estudien y estoy dispuesto a todo por hacer de ellos hombres y mujeres de bien” afirma.

Andar en el crucero bajo el sol y con el peligro de ser atropellado no es algo que quiera para ellos, “que tengan un buen trabajo que no anden como yo”.

Le gusta su personaje porque se acerca a las personas y logra en ocasiones arrancarles una sonrisa en especial a los niños.


“Trabajo de papá las 24 horas"


Luis Carlos Fournier Velázquez, 'Chicharito'

Payaso de fiestas

Con más de treinta años de carrera, afirma que la preparación es importante y tiene que ver mucho con el gusto de cada quien, pero la chispa es un don de Dios , las ocurrencias y la espontaneidad se van dando por sí solas.

“Yo me divierto divirtiendo. De ahí que con mis hijos me he divertido toda la vida, mi trabajo de payaso no es de veinticuatro horas, el de papá si, ellos me han visto pintarme, prepararme para las fiestas, no hay nada que no sepan de mí como payaso”.

Para cuando tiene que ser serio en el trabajo y en la casa, siempre separa al payaso y la persona.

“Mis hijos me ven como papá cuando tengo que serlo, y cuando trabajan conmigo pues soy Chicharito, están involucrados al cien por ciento conmigo en casa y en el trabajo de payaso”.

Ellos detonaron su sensibilidad hacia los demás niños, “que ya la tenía, pero cuando eres papá, se proyecta al doble y ves en los demás niños aspectos de tus hijos, que te ayudan a dirigirte ellos de mejor manera en el show”, aclaró.


“Mi mejor truco es ser papá”


Edgar Alarcón Flores, 'El Primaveras'

Clown y artista multidisciplinario

La personalidad de Edgar Alejandro no se esconde y deja ver el niño que lleva dentro, contesta las preguntas con esa inocencia que la técnica clown le ha enseñado.

Para este artista multidisciplinario de veintinueve años, no hay imposibles y su mayor reto por ahora es ser un buen papá para Marley, su hija de cinco años.

El Primaveras descubre su clown luego de una larga preparación en disciplinas del circo callejero, además de ser un 'biker' apasionado.

Antes de practicar la técnica del clown dice que no entendía a los niños, “no tenía la sensibilidad para tratar de comprenderlos y ser como ellos, la introspección para mi personaje me ha permitido saber que los niños son los maestros perfectos para ser un clown”.

Afirma que la experiencia como papá es toda una magia, ya que desde que nació su hija, se ha aplicado a conocerla mejor desde un enfoque a su altura, juega y convive mucho con ella para aprender de su personalidad y complementar la suya.

“Descubrí que a la hora en que estoy con ella es cuando más soy yo, me conozco más a mí mismo, entre ella y yo hay mucha comunicación” confesó.

“Marley vino a completar en gran parte mi preparación como clown, me motiva en cada una de mis presentaciones. Mi mejor truco es el de ser papá” dijo Edgar.


“Todos los papás somos clowns”


José Hipólito Yañez Adame, 'Dr. Hipo'

Médico de la risa 

Detrás de la bonachona figura del Dr. Hipo, encontramos a Hipólito Yáñez, diseñador gráfico y catedrático en el área de formación humana y cristiana, miembro activo de la Asociación de Médicos de la Risa de La Laguna desde el 2006.

El Dr. Hipo realiza actividades altruistas los domingos en los hospitales de la región, en los que visita a los pacientes, familiares y personal médico, para alegrarles durante los momentos difíciles.

“La mayoría de las personas ven en el hospital sólo lo negativo, pero los médicos de la risa tenemos otro enfoque, quien se encuentra en un hospital debe estar feliz porque se va a aliviar" explicó.

Con su formación clown, dice disfrutar cada sensación y emoción que experimenta para divertirse.

Hipólito es un papá primerizo, su hijo apenas tiene ocho meses y afirma que ha complementado su vida y su clown.

“Creo que todos los papás nos convertimos en clowns, porque hacemos mil y un cosas que nunca habíamos pensado que haríamos. Cantamos, bailamos, jugamos para divertirlos, nos damos ese permiso de mostrarnos de esa manera cuando nacen los hijos”.

Comenta además, “hago todo lo posible por hacerlo reír, es un complemento hermoso, porque era lo que faltaba en mi vida, me provoca ser espontáneo, ha sensibilizado un mucho más a mi clown y a mi persona”.

Sobre la relación con su hijo espera que se convierta en una admiración para él, mediante una buena comunicación.