Universitarios perciben un sistema educativo deficiente

De 1929, fecha en la que se proclamó el Día del Estudiante, a la fecha, las instituciones han sufrido cambios positivos, pero no suficientes, señala el presidente de la FEU
Galarza Villaseñor considera que la UdeG no es totalmente autónoma
Galarza Villaseñor considera que la UdeG no es totalmente autónoma (Carlos Zepeda)

Guadalajara

El sistema educativo superior registra deficiencias. Está segmentada, aunque en apariencia no lo parezca, por poderes políticos y fácticos que imposibilitan una real democracia y autonomía.

Lo anterior, fue comentado por Alberto Galarza Villaseñor, presidente de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) que recuerda los motivos que llevaron a la proclamación del Día del Estudiante, aquel 23 de mayo de 1929 cuando jóvenes de la Real y Pontificia Universidad de México, hoy en día la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se levantaron en huelga para exigir autonomía universitaria, lo que devino en una represión y no en una solución.

Considera que la casa de estudios no es autónoma en su totalidad al ser medida por indicadores tanto estatales como federales de forma y no de fondo, para asignarle recursos.

"Nos lleva a una universidad neoliberalista que no está pensando si el ciudadano se está formando de una manera completa o sí simplemente se están cubriendo algunos indicadores", señaló luego de argumentar que esa deficiencia se observa desde que los estudiantes son limitados a tomar apuntes y recitarlos de manera literal en las evaluaciones.

Además afirmó que otra carencia es la libertad estudiantil de Jalisco que no ha sido subsanada, y aunque no en grados como en Guerrero o Tamaulipas, está siendo amenazada por la violencia "repartida entre el estado y otras manos más perversas". Eso sí, comentó que han habido cambios positivos, como mayor participación del estudiantado y mayor acceso a programas académicos.

Por otro lado, algunos alumnos de la licenciatura en Abogado, coinciden en que hay rezagos en la formación, pues muchos profesores en el ánimo de salir bien evaluados por los jóvenes, se convierten en los llamados maestros "barco" que toleran impunidades y tratos groseros de los estudiantes, quienes a su vez también lo hacen, con tal de no sufrir consecuencias con las autoridades.

"Esos maestros ya ni dan clases, o ya no les interesan las bases con las que salgan los próximos profesionistas y entonces ambas partes (alumno-maestro) toleran una mala clase y tratos groseros para cumplir con los requisitos", explicó Cynthia Contreras, de sexto semestre.

También, existe mucha inasistencia o perdidas de clases, por maestros que no pueden cumplir con la carga laboral que les es asignada. Los estudiantes tienen que sortear a los maestros para saber que ocurrirá con sus materias dadas de alta "eso es molesto porque luego no se presentaron durante todo el semestre y el chavo no dio de baja la clase y obvio hay problemas con las calificaciones", comentó Edgar Luna.

De manera, pues, que la autonomía y democracia se logrará toda vez, coincidieron los entrevistados, que los indicadores con los que se evalúan a la UdeG para asignarle recursos, sean en materia educativa, de calidad y formativa, y no únicamente en temas de matrícula e infraestructura.