“Venimos a ver a mamá…para nosotros no ha muerto”

Miles de personas acuden a los panteones para visitar las tumbas de sus madres, abuelas o esposas.
En algunos casos, las familias contrataron los servicios de los grupos musicales conocidos como fara-fara.
En algunos casos, las familias contrataron los servicios de los grupos musicales conocidos como fara-fara. (Leonel Rocha)

Monterrey

Todos los días de las madres tienen un sello especial para los mexicanos, sin embargo, es en los panteones donde este festejo tiene tintes especiales, ya que en esta fecha acuden miles de personas a los camposantos para visitar a las reinas del hogar.

Desde temprana, hora miles regiomontanos se dieron cita en los panteones de Monterrey y su área metropolitana para visitar la tumba de una madre, abuela, una esposa, para celebrar el Día de las Madres.

Sin importar los rayos del sol que se dejaron sentir desde la mañana, los regios acudieron a los panteones para estar unos momentos en las tumbas donde yacen sus madres.

Como si en breves instantes se resumiera mucho del cariño y el amor que las “jefas” entregaron de manera incondicional.

Familiares con flores o acompañados de grupos que entonaron canciones como “Amor Eterno”, fueron algunas de las estampas citadinas que los regios pudieron ver a lo largo del día.

“Venimos a ver a mamá… para nosotros no ha muerto, está viva y por eso es que estamos en este lugar, le traemos sus flores, y sobre todo, el cariño; mi mamá se fue hace como seis años y todavía la lloro, no la puedo olvidar.

“Es difícil habar cuando se acumula tanta pena, pero estamos con ella y espero que toda la familia no se olvide de que ella, pues nos dio mucho, y venir a verla es como tenerla en vida”, dijo doña Sofía Gómez, una ama de casa que acudió al panteón San Jorge en Monterrey.

Como ya es costumbre en los alrededores de los panteones, los vendedores ambulantes ofrecían flores de todo tipo: ramos de rosas, rollos de gladiolas y los tradicionales claveles.

“Lo que más vendemos son los claveles y las rosas, esperamos que la venta repunte, pues al menos en la mañana no iba bien del todo, además, comparado con años anteriores, ha bajado un poco, y tenemos la confianza de que mejore conforme avancen las horas o el día de mañana (domingo)”, dijo doña Consuelo Martínez, vendedora de flores.

Además, no podían faltar los músicos, ya sea solistas, o bien, los tríos y el fara-fara tradicional que entonaban canciones al pie de las tumbas.

Temas como “Amor Eterno”, “Señora, Señora”, “Madre Mía” y “100 años”, fueron de las más pedidas.

El costo no importaba, lo importante era rendir un tributo justo a las madres en su día.

Efrén Cardona perdió a su mamá hace dos años y mencionó que en vida cumplió y está tranquilo, ya que llevó una muy buena relación con su madre, y recordó que todos los días son el Día de la Madre, pues a su parecer, todos los días del año y una mejor manera de celebrarlo es siendo un bue padre, como su mamá lo esperaba.

“No me gusta venir al panteón a deprimirme, pero la mejor forma de celebrar a mamá es siendo un buen hijo, como siempre lo quiso.

“Vine con mi papá y es duro el evitar llorar, no me gusta deprimirme, pero hay ausencias que pesan, como la de mi mamá.

“La quiero mucho, la extraño, sus recuerdos los llevo conmigo y sé que a ella le hubiera gustado que la recuerde con alegría y quería que fuera un hombre de bien y feliz, y creo que no la defraudaré”, sostuvo Cardona.

Algunas personas acudieron a los panteones con picos, palas y escobas, con el objetivo de arreglar las tumbas.

“Llegamos con palas y picos para limpiar las tumbas, hay hierba crecida y aparte hay que limpiarlas para que se vea bien, no es justo que estén sucias y si están olvidadas es como si nadie recuerda a nuestra madre, y eso es lo que hacemos: recordarla, no sólo este día, sino todo el año”, sostuvo doña María del Pilar Gómez.