CRÓNICA | POR LUCERO REYES

“La situación no da para comprar tantos tamales”

Las vaporeras están listas para surtir la demanda que este día exige, pero el precio se mantiene y baja la producción.

Las cocineras desde temprano ya levantan pedidos.
Las cocineras desde temprano ya levantan pedidos. (José Luis Tapia)

Tampico

Este lunes 2 de febrero se cumple una manda más, día en que católicos festejan a la Virgen de la Candelaria con los tradicionales tamales por parte de los deudos del muñeco de la rosca de Reyes, donde la mayoría realiza una fi esta tradicionalmente basada en tamales y atole, ambos productos de maíz, según la costumbre en México.

En Tampico, doña Modesta Catalina González Cruz, una de las cocineras de la Cenaduría Mary, ubicada en calle Altamira casi esquina con César López de Lara, comenta que desde hace más de diez años prepara tamales todos los días, pero en especial en esta fecha, ya que aún hay quienes prefieren realizar su pedido con anticipación.

Doña Modesta, apoyada de una mesa y un ayudante más, comienza a hacer los tamales que comercializa en su fondita; viste ropa floja y un mandil para evitar ensuciarse con la masa o la salsa de los guisos de puerco, picadillo y pollo, que previamente cocinó.

Mientras tanto el ruido de las cucharas en las ollas, se escuchan, ya que todas andan alistando la cena que en pocas horas se comenzará a vender.

Dice que todos los días comienza primero a preparar la masa (de 10 a 12 kilos), la cual mezcla con manteca inca y de puerco; hasta lograr una consistencia uniforme, ya que lo que pretende es que repose, antes de realizarlos.

Los tamales se venden por igual, "picadillo, puerco, pollo; todos se hacen en hoja de plátano, porque es lo que a las personas les gusta y siempre hemos trabajado así".

Ya con mucha práctica, indica que todo se hace de manera manual, ya que de eso depende el sabor, además que con eso hace musculo, dice doña Modesta mientras enseña el brazo y deja escapar una sonrisa.

Doña Modesta refiere que los últimos años ya no vende tanto como cuando iniciaba su negocio, ya que debido a que cada día los precios de la carne aumentan, "además las hojas de plátano en estas fechas escasean y sube más el precio".

"Hoy en día, incluso, hay quienes para economizar, prefieren hacer los tamales en su casa, porque, dicen que la situación no da para comprar tantos tamales", dice la señora con una voz de desaliento y cabizbaja, ya que ahora quienes la visitan regularmente son clientes de años.

La señora, expone que las tradiciones son buenas, pero hoy en día la cuestión económica tiene mucho que ver en que se si celebra o no, las condiciones han cambiado mucho.

"Hay personas que vienen a apartar, con días antes a la fecha y con eso llegamos hacer hasta 300 tamales, es decir poco más de la mitad, que regularmente se hace".

La cocina es chica y mientras ella sigue explicando, hay quien porta atención y se distrae para escuchar la conversación, al momento que recuerdan que ya casi es hora en que la "clientela" llegue y regresan a sus actividades.

Nos dice que ahora, por lo caro que cuesta todo, han tenido que subir un peso el precio de los tamales, de 12 a 13 pesos, "para hoy el precio sigue igual, no le subimos".

Finalmente comentó que debido a estos factores, se han llegado a quedar con los tamales, justo en esta fecha, que es cuando más se consume este alimento, tan buscado para celebrar a la Candelaria.