Jesús González Izquierdo, el destructor de armas

Una labor que requiere mucha pericia es la que realiza este ex policía e integrante del Departamento de Mantenimiento de la Secretaría de Seguridad Pública de Monterrey, cuyo trabajo es destruir ...
Hay que saber sujetar las armas, dice el ex policía.
Hay que saber sujetar las armas, dice el ex policía. (Ricardo Alanís)

Monterrey

Desde hace décadas es empleado del municipio de Monterrey y su trabajo es poco conocido, y además, son contados en el país quienes se dedican a ello, sin embargo su oficio genera tranquilidad y ayuda a reducir la delincuencia.

Se trata de Jesús González Izquierdo, ex policía e integrante del departamento de Mantenimiento de la Secretaría de Seguridad Pública de Monterrey, cuyo trabajo es destruir todo tipo de armas de fuego que a cambio de vales de despensa adquiere del público la corporación en conjunto con el Ejército Mexicano.

González Izquierdo acude diariamente a los módulos donde reciben armas a cambio de los vales de despensa, como es el caso de la plaza Zaragoza, donde tiene instalada una máquina cortadora de disco para metal.

“Sí, me encomendaron la destrucción de las armas porque conozco algo de armamento y, sobre todo, tengo práctica en esta maquinita, tengo práctica para sujetar diferentes tipos de armas, para que no se vaya a quebrar el disco.

“Ahorita llevamos poquitas, llevamos aproximadamente cuatro armas, llevamos algunas calibre 22 y rifles de arma larga, que es calibre 22 también. Ya tengo tiempo, casi todo desde que inició el cambio de armamento por bonos me han encomendado la destrucción de las armas”, dijo.


¿Le ha tocado destruir alguna cuerno de chivo?

Sí, sí, de todo, de todo me ha tocado desde la Winchester 30-30, pistolas de todo tipo de calibres, 280, nueve milímetros, 57 magnum, de todo tipo, algunas de colección.

 

¿Tiene su chiste destruirlas?

Sí, tiene su chiste, porque hay que saberlas sujetar, porque como vienen alternadas de diferentes materiales, como son antimonio, plásticos y acero, hay que saberle dónde cortarlas.

 

¿Es riesgoso si alguien lo quiere hacer por su cuenta?

Bueno, es riesgoso porque como no tienen una forma muy plana, vamos a decirlo así, si no lo agarra bien con la prensa, de la cortadora, se puede zafar y se puede quebrar el disco, por eso es riesgoso, hay que saberla sujetar.

 

Aparte hay que ver que no esté cargada, ¿verdad?

Como le digo, hay que conocer un poquito de armas para manipularlas y checarlas que no vengan abastecidas, el personal de la Sedena les da un chequeo, pero nosotros, como las manipulamos también, les damos otro chequeo extra para estar al mil por ciento de que no va a haber algún riesgo ante el público, ya ve que aquí es tráfico de público y evitamos todo tipo de riesgos al manipularlas y estar conscientes de que están totalmente desabastecidas.

 

¿Qué pasa si usted la corta y tiene una bala?

Lo que pasa es que si yo por ejemplo voy a cortar un arma larga y voy a cortarla cerca de donde está la base del culote, como comúnmente se le llama, puede hacer explosión y haga de cuenta que está disparando, haga de cuenta que la aguja le pega y es la misma función, al activarse la pólvora hace la misma función, sale la ojiva y si le pega a cualquier persona lógicamente sería desastroso.

 

Es recomendable que las traigan aquí con ustedes…

Sí, es recomendable que las traigan, porque aquí no hay ningún riesgo, porque la checa tanto el personal de la Sedena como uno mismo, entonces está uno al mil por ciento de seguro de que el arma se va a cortar cuando está totalmente desabastecida.

Ahorita hasta el momento llevo cuatro armas y algunos cargadores, porque ha venido poquita gente, pero ya ahora que están viniendo ustedes, los medios de comunicación, lógicamente la gente se va a dar cuenta y para mañana hay mucha posibilidad de que se multiplique la presencia de la gente.

 

¿Hay una invitación a la gente a que venga con sus armas a entregarlas?

Invitándolos cordialmente a que traigan sus armas que no tengan ahí en su casa por riesgo con los niños, para ellos mismos y hay que recordarles que se les está dando bonos de despensa; se aumentó el costo tanto de las armas de chistas, de postas y también en el número de cartuchos, antes eran 100 cartuchos por 300 pesos y ahora son 100 cartuchos de diferentes calibres por 500 pesos; las armas de postas o de diábolos de 300 se aumentó a 500; las armas largas exclusivas del Ejército, mil pesos; y las que no son exclusivas del Ejército, calibre más pequeño, 750.